Antonio Leal


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ONCE DE LA MAÑANA EN LA HABANA
Por Antonio Leal Buenos dìas al niño y el azote de huracanes, en un verso memorable de Maiakovsky.
*** ![]() TELÉGRAFOS NACIONALES A mi padre +1964 Antonio Tómalo Con Calma Enterramos A Papá Hace Una Semana. © Antonio Leal. 28 de abril del 2009...Del libro MORIDOR. *** HABANERAS justo al pie del busto de màrmol de Martì, Buenos dìas poeta Josè, esta fresca media mañana la bahìa de La Habana. El corazòn da tumbos contra todo, avanza a zancadas, se revuelca en la tierra sin importarle nada si ensucia o no los pantalones, danza alegre en la epifanìa del aire de la alameda ancha. Buenos dìas melindre, van seguramente a alguna parte de paseo en el sentido opuesto a mis pasos,
Buenos dìas al niño al padre para quitarle la abulia con la medicina de un paseo sano por el parque. Buenos dìas nostalgia, monserga que temprano maquillas las cornisas de La Habana Vieja abandonados por posibles derrumbes, patrimonio del chanchullo, de la equivoca molicie y sus fantasmas. Buenos dìas a los techos y remates repujados de gàrgolas, duendes y sirenas, y el azote de huracanes, año tras año los acaba.
le digo, en un verso memorable de Maiakovsky. Buenos dìas mes de junio de tibias pavesas rezagadas. buenos días, me digo, haciendo mìo, mientras me encamino al mar, el tetragrama aùn sangrante del Chè en la barda: ¡HLVS¡ © ANTONIO LEAL.- Del libro en preparación MORIDOR.
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CATVLLI CARMINA En cuanto a Valerii òbito en el catorce cultivò con creces el hexámetro acentò su oído Ganò vehemencia en el ferecracio, Sobrevive en su poética Tan es asì, © Antonio Leal, 24 de febrero- Octubre 28 del 2009. Poema del libro MORIDOR en preparación.
*** Esto es, pues lo que canta el poeta Antonio Leal: la belleza del mar, la belleza de las sirenas: el peligro que el mar y las sirenas representan, por sì y en ellas mismas. ![]() El poeta Jaime Labastida presentando al pùblico el libro de poemas Thalassa de Antonio Leal, en la Casa del Poeta (Ramòn Lòpez Velarde), ciudad de Mèxico, 30 de agosto del 2009. A PROPÒSITO DE Θαλασσα(l) Por Jaime Labastida Dirè, no sin cierta congoja, que no tengo la costumbre de participar en la presentación de los libros que publica Siglo XXI Editores. Acaso me lo ha impedido un cierto pudor. Pues, ¿còmo ser juez y parte? El editor del libro es sòlo un vìnculo entre el autor y el lector, alguien que facilita el acceso de los lectores a la letra impresa. Debe de permanecer en la sombra. Si elogia el libro que publica, parece que hiciera una alabanza de su propia labor; si por casualidad lo llegara a criticar, ofrecerìa un espectáculo insólito: ¿por què, entonces, lo ha publicado? Tratarè, aquí, esta noche, por lo tanto, de salvar los dos obstáculos. Me obliga a ello la excelencia de este poema y creo que un poeta tiene el deber de saludar, con alegría, la publicación de un libro, en verdad grande, de poesía, como es el caso de Θαλασσα, el poema que hoy nos convoca. ¿Se puede añadir alguna palabra a las palabras, bellas y certeras, con las que el poeta Josè Emilio Pacheco celebra el canto de Antonio Leal al mar, al Mar Caribe, al Mar Mediteràneo, a los mares todos? Es probable que no, acaso sea necesario decir que no, que asì es la rosa, o sea que asì es el poema, y que no se le debe tocar. Sin embargo, no resisto la tentación de añadir unas cuantas palabras, quizá superfluas, no sòlo a las palabras de Josè Emilio sino a las palabras del poeta mismo, a las palabras, igualmente lujosas y bellas y certeras, con las que Antonio Leal celebra al mar y a las sirenas, a la belleza y a la muerte. Θαλασσα, lo saben ustedes bien, es el grito, al mismo tiempo de sorpresa y de alegría, con el que saludaron los guerreros helenos la visión del Mar Mediterràneo. Volvìan de la frustrada expedición a Persia, guidados por el historiador Jenofonte, que hizo el relato de la aventura en Anàbasis, que igualmente conocemos con el nombre de La retirada de los Diez Mil. El grito señalaba el mar, el multiforme mar que, para aquellos soldados era el inicio de su salvación: en el mar están las islas y, con ellas, la patria, digo, la tierra helena, cercana ya, a la que se podía llegar por el mar. Θαλασσα es el mar, pues, el mar en tanto que tal, el mar, en su màs pura y llana expresión. Sin duda, la voz se diferencia de Ποντο, que indica la ruta a seguir; de πελαΥαιοσ (que en español diò piélago), o sea, la alta mar, ya no digamos de Οκεανοσ el dios que ciñe la Tierra. Θαλασσα es el mar por el que navegan los marineros, un misterioso conjunto de agua, impotable y mortal. El mar representa, a un tiempo, lo dirè asì, la libertad y la tumba. En ese mar habitan, escondidas en algún sitio, entre otros seres mìticos, las sirenas. Hermosas por sì mismas, mujeres de belleza extraña y deslumbrante: mitad peces, mitad mujeres, a medio camino entre naturaleza y sociedad, las sirenas son capaces de crear belleza; son bellas pero además producen la belleza, una belleza que nace de su voz, de su palabra, de su canto. Esa belleza, tal vez quiere decirnos Homero, atrae y atrapa: al mismo tiempo que nos conduce al éxtasis, nos lleva hacia la muerte: produce gozo, sì, un gozo que asfixia y que ahoga. La belleza de las sirenas; la hermosura de su canto, atrae, deslumbra, seduce, crea una fascinación que nadie puede resistir y su belleza, tal vez en grado excesivo, es también asesina. Sirena es tèrmino que viene del griego σειρην, - ηνοσ que, a su vez, guarda relación con el sustantivo σειρα, -ασ, que significa trenza, cuerda y que tiene un vìnculo con la acción de trenzar o enredar. Es posible, pues, que la voz sirena tenga parentesco directo con el acto de trenzar o enredar: asì, las sirenas tejen sus redes o lanzan sus trenzas hacia los marineros, que se enredan en ellas y se ahogan. Esa imagen, un tanto torpe y material, la ha transformado Homero en un mito profundo: la belleza es terrible y muy pocos seres humanos pueden soportarla. Lo propio acontece con el àngel, que porta en su mano los mensajes y del que dice Rilke que es terrible. Esto es, pues lo que canta el poeta Antonio Leal: la belleza del mar, la belleza de las sirenas: el peligro que el mar y las sirenas representan, por sì y en ellas mismas. Cada canto de este canto bellísimo se abre con el epígrafe de un poeta. Cada epígrafe es una variante sobre el mito de las sirenas. Acaso quiera decir que las sirenas, seres mitológicos que debieran estar enterrados en el enorme panteón en el que reposan las especies que se extinguieron en el transcurso de la evolución; seres que pertenecen a una zoología extinta, siguen sin embargo vivos en la imaginación y la poesía. Me asombra la gran cantidad de poetas que, en diferentes tiempos, se han referido a las sirenas; còmo, pues, las sirenas han despertado, de alguna manera, la imaginación. De Homero, Virgilio, Ovidio, Apolonio de Rodas, entre los clásicos griegos y latinos; de Isaìas, el profeta biblìco, a Cristòbal Colòn, Dante, Camoens, Calderòn y Goethe, entre el proterrenacimiento y el Siglo de las Luces, a Baudelaire, Huidobro, Paz, Alberti, Apollinaire, Nerval, Carneiro o Eliot, entre los modernos, Antonio Leal nos muestra la vigencia del mito. Quizàs por lo que antes he dicho. Porque las sirenas no son sòlo mentira, no son sòlo unas entidades mitológicas que no existieron jamàs, sino que, como en todo mito, èste, el de las sirenas, encierra una verdad que es necesario descifrar. Esa verdad la pueden descifrar, por un lado, los hermeneutas; por el otro, los poetas. ![]() Antonio Leal en una entrevista en Radio Educaciòn, sobre la presentación de su libro Thalassa, Ciudad de Mèxico, 30 de julio del 2009. Tal vez me equivoco. Los poetas no tienen porquè descifrar el mito. Les basta con cantarlo, con celebrarlo, con mantenerlo vivo. Es lo que hace en este bello y extenso poema Antonio Leal, con versos de arte mayor, con una exaltación, un lujo y una lujuria verbal, si me es lìcito decirlo asì, que no podemos menos que admirar todos cuantos leamos, con limpios ojos, su poema; todos los que seamos capaces de oìr, con oído y mentes serenos, sus versos, amplios y bellos. Este poema de Antonio Leal es una muestra, otra màs, del vigor con el que cuenta la poesìa mexicana de hoy. Apartado de la capital, con los ojos abiertos hacia el Mar Caribe, hacia el mar que es una fiesta de colores, Antonio Leal nos entrega uno de los poemas supremos de nuestras letras. Lo celebro y lo canto, con inmensa alegría. México protagoniza Feria del Libro de Bogotá 2009.Entre los escritores mexicanos que participarán se destacan Sergio Pitol, José Emilio Pacheco, Eduardo Lizalde, Jaime Labastida, Enrique Krauze, Margo Glantz, Sabina Berman, Denise Dresser, Pura López Coral, Jorge Volpi, Xavier Velasco y Luis Felipe Fabre. Tras 16 años de haber sido invitado de honor por primera vez en el evento de las letras más importante de la capital colombiana, México vuelve con un amplio abanico de eventos, en los que harán presencia más de 40 escritores, 89 editoriales y un sinnúmero de actividades con lo mejor de su cultura. El libro de poemas Thalassa integra uno de los títulos que la editorial Siglo XXI Editores presentarà en la feria. Pròlogo de Josè Emilio Pacheco. (l)Texto leído por Jaime Labastida, poeta, doctor en filosofìa, excatedràtico de la Facultad de Filosofìa y Letras de la UNAM, miembro de la Academia Mexicana de la
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Como un rebaño de olas cabritean núbiles de las tres de la mañana. Duermen yermas contigo, aunque nunca en el poema, que es donde envejecen, del sueño, memorando antiguos nombres infalible, algún breve cascajo marítima, sacudiendo inútiles “rilke’, “rilke’, “rilke’, canto augural Más allá de los párpados sin sueño, valvas todo reflujo bajo el agua, en la espiga de las olas cantabas, ¡Thalassa !, decías : encrespa la ola más lóbrego, con él endulza el aire al pairo el alma, es canto inaudito al corazón del náufrago en luna un pañuelo de viento en el que huye secreto de la lluvia, desatando con su hechizo todas las nostalgias. en la camisa de todo poeta, Vedlas ahora retozar insomnes con su negro graffiti comba el cielo. que retorna a su Ïtaca después sin morir, el canto de Aglaófeme, partenia en culpa por deseo de todos. esa “atroz escama de Melusina“. vivo el recuerdo de la doncellez Acepta grato lo que tenga Redne, de la calma que es pródiga en Telxiepia. ***Antonio Leal (Chetumal, Quintana Roo 1952) nació en la parte continental del Caribe mexicano, estudió la carrera de sociología en la Universidad Nacional Autónoma de México, fue miembro fundador del Taller Literario de Juan José Arreola, becario de poesía del Centro Mexicano de Escritores, publicó su libro Duramar (1981), en la Universidad Nacional Autónoma de México ; Canto Diverso, Editorial La Tinta del Alcatraz, Toluca, Estado de México, 1995 ; Los cantos de Duramar, editado por el Comité de los Festejos del Centenario de la ciudad de Chetumal, 1998 ; Poemas Provinciales, Editorial El Taller del Poeta, Pontevedra, España 2004, país al que viajó para dar recitales de su obra poética, ha sido incluido en las siguientes antologías : Cinco poetas jóvenes de México, Edición de la Secretaría de Educación Pública, 1967 ; Recuento de Voces, Edición del Programa Cultural de las Fronteras, Quintana Roo, 1987 ; Una literatura sin pasado, Edición del Consejo nacional para la Cultura y las Artes, 1990 ; Tiempo vegetal, antología de los poetas del sureste de México, Edición del Gobierno del Estado de Chiapas, 1993. Ha publicado su obra en las mejores revistas y suplementos literarios del país. Primer Premio en idioma español de Poesía, Prosa y Arte Figurativo "Il Convivio", Italia, 2004. Presidió el jurado del Premio Internacional de Poesía caribeña "Nicolás Guillén", 2001 ; asistió al XI Encuentro convocado por la Asociación Latinoamericana de Poetas en Chile, 2005 ; XII Festival Internacional de Poesía celebrado en el 2007 en La Habana, Cuba.,es guionista de radio en su ciudad natal. Su nuevo libro de poemas titulado ¡Thalassa ! apareció publicado el año del 2008 por la editorial Siglo Xxi Editores. . Publica en pàginas web internacionales de Canadà, Estados Unidos, Argentina, España, Portugal, Brasil, Chile, Mèxico, Francia, Repùblica Dominicana, Argentina, Colombia, etc. Su obra poética ha aparecido en las mejores revistas literarias y suplementos de los más prestigiados diarios de México. Prepara un nuevo volumen de poesìa titulado MORIDOR- Fue invitado en el mes de octubre del 2008 al XXVIII Congreso Mundial de Poetas convocado por la UNESCO en Acapulco, México.
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