Miguel Ángel Avilés Castro


| EL DIVÁN / SAN ANTONIO DE JUÁREZ |
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| Written by Miguel Ángel Avilés Castro (Hermosillo, Sonora, México) |
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Al otro día, apenas clareando, se fue derechito al patio y, no lo vas a creer, pero si el Rafa hubiera estado ahí don Lupercio lo agarra a besos: y es que aquello que sus ojos veían le significaban la perfección, el encargo deseado, la armonía artesanal insuperable.
Por Miguel Ángel Avilés/Jesús Salvador Manríquez Ese pueblo de curvas y de cuestas había de guardar para siempre en su memoria el legado de aquel hombre de perseverante hechura como lo fue Don Lupercio Manríquez y Manríquez. El Rafa fue a su casa por la herramienta, llegó de paso a una ferretería, compró yeso, estopa y cinco botes de pintura de spray y con la misma se regresó, sudoroso, a poner manos a la obra. “Don Benito Juárez nació en el poblado de San Pablo Guelatao, perteneciente al Estado de Oaxaca, el 21 de Marzo de 1806. Sus padres fueron Marcelino Juárez y Brígida García, que eran de raza zapoteca y etc.”. © Miguel Ángel Avilés *** “El tomarle las huellas dactilares y la foto al niño, al momento de entregarle su uniforme gratuito, no afectará al menor en el futuro, sino al contrario, le dará mayor seguridad. En todos los países desarrollados tienen éste programa y funciona…”
El espectacular anuncio que hizo el Gobernador Guillermo Padres del sistema que reduce el tiempo en la expedición de la carta de no antecedentes penales, de cuatro horas a diez minutos y del Sistema de Consulta de Registros Penales puede resultar para los incautos una idea moderna y de vanguardia como él mismo la anunció, pero frente a la ley y los estudios serios sobre el tema esto significa un retroceso. No se como le haría el coordinador de la oficina de Innovación Gubernamental Marco Paz Pellat para venderle esta ocurrencia como la gran transformación legal y burocrática, lo cierto es que nunca se le dijo, o diciéndoselo, Padrés Elías pasó por alto que esto riñe con las actuales doctrinas penitenciarias y laborales las cuales consideran que la exigencia de la carta de no antecedentes penales es ilegal y discriminatoria. Es verdad que desde hace muchos años tanto en el ámbito privado como en el ámbito de la administración pública en sus tres niveles de gobierno, la piden como parte de los requisitos para establecer una relación contractual de trabajo. Pero ¿de dónde viene o de dónde emana esta exigencia? y sobre todo ¿cuál es su fundamento legal para darle una categoría de una condición sin la cual no tienes la posibilidad de ser contratado o de otorgársete un permiso para desempeñar un trabajo propio y lícito? En tanto la CEDH reacciona, es importante precisar, porque el anuncio de este programa no lo hace, que el Código Penal de Sonora si se contempla un apartado sobre antecedentes penales pero su contenido es muy claro: ARTÍCULO 16.- Hay reincidencia siempre que el condenado a una pena privativa de libertad, por sentencia firme dictada por cualquier tribunal de la República o del extranjero, cometa un nuevo delito después de ser legalmente amonestado. Los antecedentes penales prescribirán, con todos sus efectos, si el condenado no incurre en un nuevo ilícito, en un término igual al de la pena impuesta, que no será menor de tres ni mayor de quince años, y que se contará a partir del cumplimiento de la sanción o del otorgamiento de cualquier beneficio de libertad. Cuando el sentenciado se evada, el término a que se refiere el párrafo anterior comenzará a contar desde la prescripción de la pena. ARTICULO 17.- No producen reincidencia: ARTICULO 18.- Cuando una autoridad solicite informes sobre antecedentes penales de una persona, a los archivos de policía, se le expedirán íntegros. Cuando los pida el interesado, sólo comprenderán las sentencias condenatorias ejecutorias, siempre que no haya transcurrido el plazo de prescripción a que se refiere el artículo 16. “El tomarle las huellas dactilares y la foto al niño, al momento de entregarle su uniforme gratuito, no afectará al menor en el futuro, sino al contrario, le dará mayor seguridad. En todos los países desarrollados tienen éste programa y funciona, no veo la razón del porqué en Sonora no pueda contar con él”. La entidad ya contaban con una base de datos para prevenir posibles delitos en el futuro y sólo se está ampliando y adecuando la información para tener el reconocimiento pleno del niños y del joven. “Nosotros siempre hemos sentido la necesidad de que haya identificación plena del niño, no estamos tomando los datos para meterlos en una urna”, dijo. “Hay países que les toman las huellas hasta de las plantas de los pies”, resaltó. © Miguel Ángel Avilés *** Se vale soñar. Con el fin de abatir este flagelo de las drogas, se le puede proponer al gobierno mexicano que convenga con estos malosos y a cambio de reducirles sus condenas, ellos pudieran colgar los guantes, y así, como lo hicieron en su momento los grupos guerrilleros que andaban en la clandestinidad y que ahora hasta son representantes populares, aquellos logren meterse también al redil de lo público y competir como cualquier otro honorable, distinguidísimo empresario de esos que tantos hay en nuestro país.
LEGALIZAR LA DROGA… A estas alturas de mi vida no he consumido más drogas que no sean de las consideradas legales o que no hayan sido ordenadas por un médico. Soy adicto, eso sí, al café, a un par sólo un par, cuando mucho otro par más otro par de cervezas Light bien frías, a un caballito de un buen tequila validado por el CRT, a los tacos al pastor que venden cerca de mi casa y a una infinita variedad gastronómica; también a las siestas, al fútbol, mucho al futbol, a cualquier tipo de música, a un buen libro,a practicar el arte gastronómico, a los viajes cuando se puede, a escribir tonterías, a la lucha libre, a la charla con los amigos que son innumerables y párale de contar. De ahí en fuera, que yo recuerde, no tengo otros vicios. Con estas confesiones que no volveré a repetir, trato de dejar constancia desde ahorita que lo que voy a decir enseguida no tiene ningún interés o beneficio personal: Estoy a favor de la legalización de la droga. Las razones para estarlo son infinitas y no voy a inventar ninguna. Mejor me remito a estas que en la revista Forum puntualizó Juan Carlos Hidalgo y que si no quieren leerlas, tienen la opción de saltarse hasta donde más adelante retomo el tema: La legalización pondría fin a la parte exageradamente lucrativa del negocio del narcotráfico, al traer a la superficie el mercado negro existente. La legalización reduciría dramáticamente el precio de las drogas, al acabar con los altísimos costos de producción e intermediación que implica la prohibición. Legalizar las drogas haría que la fabricación de dichas sustancias se encuentre dentro del alcance de las regulaciones propias de un mercado legal. Bajo la prohibición, no existen controles de calidad ni venta de dosis estandarizadas. El narcotráfico ha extendido sus tentáculos en la vida política de los países. Importantes figuras políticas a lo largo de Latinoamérica han sido ligadas con personalidades y dineros relacionados con el tráfico de drogas. Legalizar las drogas acabaría con un foco importante de corrupción. Los gobiernos dejarían de malgastar miles de millones de dólares en el combate de las drogas, recursos que serían destinados a combatir a los verdaderos criminales: los que le violan los derechos a los demás (asesinos, estafadores, violadores, ladrones, grupos terroristas). Con la legalización se acaba el pretexto del Estado de socavar nuestras libertades con el fin de llevar a cabo esta guerra contra las drogas. Legalizar las drogas desactivará la bomba de tiempo en la que se ha convertido Latinoamérica, especialmente países como Ecuador, México, Bolivia y Colombia. En una sociedad en donde las drogas son legales, el número de víctimas inocentes producto del consumo y la venta de estupefacientes se vería reducido substancialmente. La legalización conducirá a que la sociedad aprenda a convivir con las drogas, tal y como lo ha hecho con otras sustancias como el alcohol y el tabaco. Agréguesele a lo anterior la propuesta que en su momento hizo la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia, presidida por Fernando Henrique Cardoso, Ernesto Zedillo y César Gaviria, tres ex presidentes que han tenido que lidiar con el problema, a revisar las políticas de prohibición del consumo individual y a considerar otros enfoques "que traten el problema de las drogas más como un asunto de salud pública que como una guerra". Lo que está diciendo esta gente es que la estrategia que se ha seguido hasta ahora ha sido un fracaso. A pesar de la lucha frontal que según se ha dado en contra del narcontráfico tenemos que en Estados Unidos, por ejemplo, el número de personas mayores de 12 años que consumieron alguna droga ronda los 20 millones, una cifra que ha permanecido estable por lo menos desde el 2002, según los datos del Departamento de Salud y Servicios Humanos federal. Peor aún, según las autoridades estadounidenses, hoy los cárteles mexicanos controlan el tráfico de drogas en por lo menos 230 ciudades norteamericanas, y el año pasado hubo más de 370 secuestros, en su mayoría ligados al narcotráfico, en la ciudad fronteriza de Phoenix, Arizona. En México, hasta 2010 se reportan cerca de 30,000 asesinatos ocasionadas por la guerra contra el narco, de los cuales un número importante corresponde a los asesinatos cometidos en Ciudad Juárez . La estadística no es exagerada pues incluye—además de las bajas de los cuerpos armados federales y de las bandas de narcotraficantes—a civiles sin nexos con el narcotráfico, jóvenes, niños y periodistas. Además, el negocio de las organizaciones criminales en varias partes de la república se ha ampliado y ahora incluye la extorsión de “impuestos” a negocios legítimos. Así mismo el armamento de los carteles mexicanos es mayor y mejor que el del gobierno mejor armado de la república. Aparte de eso, México no sólo es un país por el que transita la droga hacia Estados Unidos, sino que se ha convertido también en un país de consumidores de ilícitos. Con esos momios en contra, las cuentas triunfalistas que pueda sacar Felipe Calderón en esta lucha, o es mera demagogia o no es más que la dañina consecuencia de haberse zampado todo el material bibliográfico de Miguel Ángel Cornejo y Leonardo Stemberg. Puede ser también que el señor ande tan enredado y sin saber qué hacer que un día le de por implementar una estrategia y al día siguiente otra. Precisamente el martes pasado admitió que no ha sabido explicar qué está haciendo su gobierno en el combate al crimen organizado: "No hemos sabido explicar qué estamos haciendo; por qué lo estamos haciendo; qué es lo que estamos viendo a nuestro alrededor", dijo. En todo este galimatías, le daremos un voto de confianza y le creeremos que en realidad quieren combatir el narcotráfico y no solamente a determinados cárteles para fortalecer a otros. Por eso, de entrada, debemos darle la bienvenida al tema que el presidente abrió sobre la legalización de las drogas. Un asunto nada sencillo y si muy espinoso que enfrente tendrá una pared de altas dimensiones, sobre todo de quienes siendo los beneficiados por este multimillonario juego, saben muy bien que con la legalización el gran negocio se acabaría. Su resistencia es entendible. Ya lo dijo el año pasado el hombre de Georgia, Estados Unidos David T. Johnson, director de la oficina de narcotráfico internacional del Departamento de Estado: En el negocio de las drogas en México participan directamente unas 150.000 personas que mueven capitales hasta por 25.000 millones de dólares. Adicionalmente, unas 300,000 personas participan en el cultivo de marihuana y opio, declaró David T. Johnson en una audiencia ante el subcomité de operaciones extranjeras de la Cámara de Representantes. Esa cantidad de protagonistas produjo unas 18 toneladas de heroína en 2008 y casi 16.000 toneladas de marihuana, orientados directamente al mercado estadounidense. Estas son algunas de las cifras del mercado negro a las que se refiere Juan Carlos Hidalgo y es precisamente con su legalización cómo se pondría fin a la parte exageradamente lucrativa del negocio del narcotráfico. Aquí es cuando uno entiende por que hay toda una avalancha publicitaría para vendernos la idea de que traer el manejo de las drogas al terreno de la licitud, sería un caos. Lo otra, no menos importante, es la desinformación y la valida ignorancia de mucha gente que cree que la legalización de la droga será un cheque al portador para que esta circule sin restricciones de salud y jurídicas alguna por el libre mercado. Pero una cosa es la desinformación de la gente común y corriente y otra es la cascada de sandeces que pueden llegar a decir algunos líderes de opinión con clara influencia en la población. Este último rol, parecen estar jugando algunos personajes locales, quienes, con sus declaraciones, nos hacen pensar que viven en una realidad aparte. El titular de la SEC, Óscar Ochoa Patrón, con ese toque de humor involuntario que lo caracteriza, mencionó que afectaría a la juventud tal como sucediera cuando se permitió comercializar en los medios de comunicación el tabaco y se incrementó su uso. “Yo veo muy peligroso el aprobarse el hecho del uso y comercialización de estupefacientes porque lógicamente aumentaría en los jóvenes y quizás hasta en los niños”, expresó. El diputado y Presidente del PRI en Sonora, Roberto Ruibal Astiazarán, consideró que los sonorenses no están preparados para debatir el tema de la legalización de las drogas, ya que Sonora es aún un Estado conservador. De entrada, Ruibal Astiazarán rechazó la aprobación al consumo de drogas en México, aunque dijo que debe realizarse un análisis para conocer más del tema (en su caso si que le hace falta). El comisionado de Fomento al Turismo, Javier Tapia Camou, opinó ayer que la legalización de las drogas lejos de beneficiar perjudicaría al sector, ya que se vendría un turismo más violento a los lugares de diversión. “Ahorita tenemos un turismo sano de esparcimiento (sic) y en caso de una legalización de las drogas se vendría un turismo más agresivo”. Como no saben que esto tendrían un riguroso control en su consumo tanto en el ámbito legal como en el de salud pública, algunos, como estos funcionarios, han llegado a pensar que será tanta la libertad en su uso, que la Cocaína, la Marihuana, las Anfetaminas, las Meta-anfetaminas, el Éxtasis, el Ritalin, el Herbal Ecstasy/Efredina, el Crack, la Heroína, Designer Drugs el PCP, LSD, los Hongos, los Inhalantes, los Esteroides y en fin, todo lo que pueda meterse un adicto, estarán formando parte de la canasta básica al siguiente día de su legalización. Pues figúrese que no es así. Para quien estaba con el alma en un hilo o, en todo caso, para quienes ya se les estaba haciendo agua la boca, mi obligación es decirle que esto no es cierto. Sé que esta aclaración no será suficiente. Se también que en cuanto el crimen organizado mundial lea esta columneja, lanzarán una cruzada para restarle toda credibilidad a lo que digo y contrarrestarán estos irrebatibles argumentos con un reforzamiento mediático para que la gente siga creyendo que la legalización la droga sería la perdición total sobre todo de nuestros jóvenes. Mientras eso sucede y antes que un comando de sicarios me descabeche, o un francotirador me ejecute desde lo alto de un mezquite cuando yo vaya a comprar mi dotación de tacos al pastor que venden cerca de mi casa, me mantendré estoico en este teclado para insistir en que el asunto de la legalización de la droga no traería consigo el resultado catastrófico que han logrado venderle a la creencia ciudadana. Debido a esta equivocada idea muchos piensan que, liberada la droga, usted la podrá encontrar en cualquier punto, incluyendo en el changarro de la esquina. Entonces surge una paranoia colectiva y agarra vuelo al grado tal que todo mundo está a la expectativa de lo que pasará una vez que se logre su despenalización. Se cree así, erradamente, que un adicto contumaz podrá ir al OXXO, o a Ley o a Soriana y que, con toda displicencia, podrá adquirir en el departamento instalado para ello, su bolsa de coca, su paquete de marihuana o su cajita de cristal como si adquiriera maizoro, o canela o un quintal de harina. Ya veo seguramente a los adictos de mi barrio esperando a que yo pase a su lado con gran indiferencia rumbo al Wal-Mart, para tirarme con un billete a fin de que les traiga, por favor, medio kilo de cristal, una cajetilla de cigarros de marihuana y lo que sobre, de mocochango. Desgraciadamente hacia allá va la creencia. Otros suponen que se establecerán cadenas o franquicias de todos estos productos y se anunciarán en la tele y se promocionará cada fin de semana como gancho, el día de la Coca y la verdura. Tampoco, no es por ahí. Se cree incluso que estas novedosas empresas darán facilidades de pago y venderán la droga a crédito como lo hacen con sus productos la tienda Coppel o cualquier mueblería de su preferencia. No. Para nada. Pero no falta el que se deje sorprender y crea que de pronto llegará una motocicleta a la casa del vecino y, desde la puerta, el conductor le gritará: —Señor: ¡el abono de la mota! Sé que esto es difícil de entender. El narco esta haciendo su parte y el gobierno, por más que nos digan otra cosa, no esta haciendo totalmente la suya. Por eso, recalco, el pueblo se cree el cuento de que no tardará una semana a partir de su legalización para que encontremos muchachos por aquí, adolescentes por allá, todos muertos y con una jeringa en el brazo, mientras que en la tienda departamental de enfrente se anuncia, con edecanes y toda la cosa, gran remate de heroína, LSD, peyote y colitas de borrego de finísima calidad. Es cierto que la impunidad en el país va en ascenso pero, bendito seas dios, todavía no llegamos a tanto. Eso no más falta: que El Mayo Zambada apadrinará una generación del Tec. de Monterrey, por ejemplo, y que al Chapo Guzmán, ya ranqueado en la lista de Forbes, le fuera entregada por el Congreso de la Unión la medalla Belisario Domínguez. Entonces sí: este columnista se tendría que ir, como Jaime López y El Piporro, por cigarros a Hong Kong. O a lo mejor no. Quizá aquí también vale explorar y quien quite que, con la legalización, logremos meter al terreno de lo legal hasta a los propios narcotraficantes. Se vale soñar. Con el fin de abatir este flagelo de las drogas, se le puede proponer al gobierno mexicano que convenga con estos malosos y a cambio de reducirles sus condenas, ellos pudieran colgar los guantes, y así, como lo hicieron en su momento los grupos guerrilleros que andaban en la clandestinidad y que ahora hasta son representantes populares, aquellos logren meterse también al redil de lo público y competir como cualquier otro honorable, distinguidísimo empresario de esos que tantos hay en nuestro país. De este modo, en un tiempo no muy lejano, el Congreso de la Unión, en mancuerna con la Secretaria de Gobernación, pudieran organizar por primera vez, digamos en el Estadio Azteca o en el Auditorio Nacional, el Primer Congreso Nacional de Narcotraficantes radicados en México. A fuerza de proponer, se me ocurre que lo pudiera patrocinar Televisa, TV Azteca y, claro, la Cóca-Cola para que no falten los chescos. De igual manera, así como lo hace la FIL, se pudiera tener cada año a un país invitado para que nos hablara de su experiencia en esta lucha. A mi me parece bien que el primero sea Colombia, el cual, desde luego, quedaría registrado en la historia como el padrino de este gran proyecto. También se pudiera tener mesas de trabajo o conferencias magistrales que estuvieran encabezas por un sicario, un tirador, un burrero o un narcomenudista. A mí, la verdad, todos estos gananciales que nos arrojaría la legalización de las drogas se me hacen maravillosos. No se a ustedes…. © Miguel Ángel Avilés *** En el corazón del puerto, venida de un pueblo cercano hacia donde apunta el sur, yacía atendiendo el Restaurante La Preferida una mujer de párvula edad pero de belleza incuestionable que le bamboleó los ojos a Luís Pérez Meza una noche de desvelo, luego de acabar su espectáculo en la mejor cancha de esa incipiente ciudad. ![]() LUIS PÉREZ MEZA PUDO HABER SIDO MI PADRE. Por Miguel Ángel Avilés Si no fuera por mi voz, que ofende a cualquier cuando canto, yo alargaría la sospecha de que Luis Pérez Meza, pudo haber sido mi padre. Don Ignacio, que así se llamaba Don Luís, nacido por cierto en la Rasta, Municipio de Cosalá Sinaloa, fue un caminante y probador de todos los oficios. Del dúo "Chico y Nacho" pasó con otros dos más para formar cuatro y dar vida al Grupo Los Parrangos para debutar después como solista y, al tiempo, merecer la identidad de “El Trovador del Campo”, un bautizo facturado por algunos a Pedro de Lille y otros a Matilde Sánchez, "La Torcacita” que conducía un programa en la XEW hasta donde fue a parar quien alguna vez pensé que podía ser mi padre. Luis Pérez Meza, también boxeador mucho antes, y con ese furor aprendidito en el ring, anduvo dando la pelea como cantante de alto registro aquí y allá, por el mundo con el trío Culiacán junto con "el Negrumo" y "El Gordo Villarreal" o después como solista hasta llegar a internacionlizarse y europear por buen tiempo, mientras decidía volver a sus México y andar su Sinaloa de punta a punta por todas estas regiones del llamado alguna vez Estado de occidente y de ahí cruzar el golfo de California alguna vez, no se que tantas, a lo mejor esperando que lo irradiara una luz pitonisa y le dijera quedito al oído, ya no sé si iniciados los años cincuenta o pasaditos, que en La Paz B.C.S podía estar un amor a quien cantarle. En el corazón del puerto, venida de un pueblo cercano hacia donde apunta el sur, yacía atendiendo el Restaurante La Preferida una mujer de párvula edad pero de belleza incuestionable que le bamboleó los ojos a Luís Pérez Meza una noche de desvelo, luego de acabar su espectáculo en la mejor cancha de esa incipiente ciudad. Aquel recuerdo es un tesoro que mi madre no ha querido desenterrar todo completo: hubo miradas y acercamientos y ambos únicamente saben lo que pasó. Don Luis ya no prefirió las Europas. Anduvo cruzando mares, buscando amor por algún tiempo, no se que tanto y ahí lo esperaba esa dama con la suficiencia de quien conoce el yo de la belleza. Menudo era Luis en esos años de edad escasa todavía y menudo era el platillo que prefería para atenuar el desvelo, antes que el hígado de Cahuaca tan solicitado por otros como manjar exclusivo de la casa. Este tomar de manos y esas miradas de regocijo mutuo fue efímero. Es lo que me cuentan y no quiero inventar: no vaya a ser que la maldición me caiga por difundir amores. Amores de tiempo atrás cuando aun todos sabían verse a los ojos y a la cara. Para cantar o para decirse cosas que sólo las guarda con dulce añoranza el corazón. © Miguel Ángel Avilés *** Pero así como se nos somete, se nos alinea, y se nos da licencia condicionada para ser peatón legalizado, peatón de a deveras, peatón cosmopólita, peatón de punta, peatón de tercera generación... LOS PEATONES Por Miguel Ángel Avilés Para Humberto, ese hombre bueno y amigo de café en el mercado que hoy se fue (temprano) para siempre. Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Pero hay quienes luchan toda la vida a pie por toditita la ciudad: esos son los peatones. No hay nada que los detenga: ni el calor, ni el frío, ni el smog, ni el polvo, ni la lluvia, ni la desesperanza. Ni los baches, ni las distancias, ni los perros bravos, ni el peligro de las bocacalles, ni los carros fantasmas dados a la fuga. Nada. Ni la friega diaria, ni los zapatos rotos, ni la mierda en la suela, ni las gotas de sudor mugrosas que percuden los cuellos, ni el horario, ni los semáforos en… Los peatones son de otro mundo. Mejor dicho: viven en otro mundo. Los peatones son animales en peligro de expansión: se les puede ver de pronto aquí y a los pocos minutos allá del otro lado. Los peatones son como coyotes con la rabia: andan y andan y andan sin descanso. Para ellos (para nosotros corrige este columnista) no hay pared que nos detenga. Para lo peatones no hay placas, ni tarjetas de circulación, ni nos someten a la verificación corporal, ni optamos por la magazín o la Premium ni nos empujan cuando quedamos tirados, ni arrollamos a nadie a gran velocidad. Los peatones no son bien vistos: los choferes le hacen la mueca, le voltean la cara, le rechinan las llantas en el charco para bañarlos, los vuelven invisibles como seres menores. Los peatones no tienen escondrijo, puedes voltear a vernos cuando quieras. Los encuentras en Hermosillo, en Tijuana, en Barcelona, en Paris, en el Distrito Federal, en Cuévano, en Madagascar, en Guaymas, en Rosarito, en Cabo San Lucas, en Belice, en Puebla, en Tokio, en el Congo y, en el planeta Marte, será un peatón lo primero que encuentren antes de encontrar oxigeno o agua o soledad o resignación. ARTÍCULO 1o.- La presente Ley es de interés público y de observancia obligatoria en el Estado de Sonora. Tiene por objeto regular el tránsito de vehículos y establecer las normas a las que se sujetarán sus conductores y ocupantes, así como los peatones. ARTÍCULO 150.- Queda prohibido rebasar a cualquier vehículo que se haya detenido frente a una zona de paso a peatones, marcada o no, para permitir el paso a un peatón que cruce la vía. ARTÍCULO 177.- Los peatones deberán cumplir las disposiciones de esta Ley, las indicaciones de los Agentes de la Policía y Tránsito y los dispositivos para el control del tránsito. ARTÍCULO 178.- Los peatones transitarán por las aceras de las vías públicas y sobre las zonas destinadas para este objeto, evitando interrumpir u obstruir en cualquier forma la fluidez del tránsito. ARTÍCULO 179.- Queda prohibido jugar en las vías públicas, ya sea en la superficie de rodamiento o en las aceras, así como transitar por estas en patines, triciclos u otros vehículos. ARTÍCULO 180.- Cuando existan aceras, estará prohibido a los peatones caminar por la superficie de rodamiento. Cuando no las haya, transitarán por una zona mínima de 1.50 metros paralela a la alineación de la manzana. En las zonas rurales deberán circular por el acotamiento y a falta de éste, por la orilla de la vía, dando el frente al tránsito. ARTÍCULO 181.- Los peatones que empujen o que lleven objetos voluminosos, podrán utilizar la superficie de rodamiento si su circulación por la acera pudiera constituir un estorbo considerable para los demás peatones; en este caso, circularán lo más cerca posible de la orilla de la acera. ARTÍCULO 182.- Todo peatón deberá cruzar las vías públicas en las intersecciones o en las zonas marcadas para tal efecto, excepto cuando se trate de zonas suburbanas, o rurales que podrán cruzarse por cualquier punto, debiendo siempre ceder el paso a los vehículos. En los lugares donde haya pasos a desnivel para peatones estos están obligados a usarlos. Ningún peatón cruzará la intersección diagonalmente, excepto en los casos en que los dispositivos para el control del tránsito lo permitan. Entre dos intersecciones contiguas controladas con semáforos, los peatones sólo cruzarán la calle en las zonas de paso marcadas para el efecto. ARTÍCULO 183.- Los peatones deberán tomar todas las precauciones al cruzar una vía y no irrumpirán intempestivamente la superficie de rodamiento. ARTÍCULO 184.- Iniciado el cruce de una vía, los peatones no deberán demorarse sin necesidad. ARTÍCULO 185.- Los peatones deberán transitar por la mitad derecha de las zonas de cruce. ARTÍCULO 186.- Los peatones que no se encuentren en completo uso de sus facultades y los menores de 8 años de edad, deberán ser conducidos por personas aptas al cruzar las vías, los invidentes deberán usar bastón blanco, a fin de que puedan ser distinguidos por los conductores. Los carentes de sentido del oído deberán usar brazalete amarillo. ARTÍCULO 187.- Las personas con discapacidad que se desplacen en sillas de ruedas u otros medios especiales, no deberán transitar en la vía pública a mayor velocidad que la de marcha normal de los peatones. ARTÍCULO 188.- Ninguna persona debe ofrecer mercancías o servicios a los ocupantes de los vehículos, repartirles propaganda o solicitarles ayuda económica; solicitar transportación en que no sean de servicio público autorizado, ni ofrecerse para cuidar vehículos. Pero así como se nos somete, se nos alinea, y se nos da licencia condicionada para ser peatón legalizado, peatón de a deveras, peatón cosmopólita, peatón de punta, peatón de tercera generación, peatón calificado, peatón clase vips, metropeatón, peatón de sangre azul, también hay otros- como Jaime Sabines, que nomás así, por el puro gusto de nombrarnos, nos canta: “Se dice, se rumora, afirman en los salones, en las fiestas, alguien o algunos enterados, que Jaime Sabines es un gran poeta. O cuando menos un buen poeta. O un poeta decente, valioso. O simplemente, pero realmente, un poeta. ¡Dios mío!, dice Jaime. Tengo que ser papá o marido, o trabajar en la fábrica como otro cualquiera, o andar, como cualquiera, de peatón. ¡Eso es!, dice Jaime. No soy un poeta: soy un peatón. Y esta vez se queda echado en la cama con una alegría dulce y tranquila.” © Miguel Ángel Avilés
…es algo así como la escenificación de aquel beso que se dieron una de las rehenes y uno de sus captores a manera de despedida luego de la liberación después de tenerlos algunos días retenidos a raíz del asaltó el Kreditbalken, de Estocolmo Suecia…
EL TRANSPORTE URBANO Y EL SÍNDROME DE ESTOCOLMO Los concesionarios del transporte urbano tienen secuestradas a las autoridades que debieran meterlos en cintura. I.- El transporte en general, es de los factores fundamentales que promueven el desarrollo productivo, económico y social de la Entidad, de lo que deriva la responsabilidad del Estado y los Municipios, asegurarse preste con la eficiencia y eficacia que demanden las necesidades de la población, debiendo al efecto, proveer por cuantos medios estén a su alcance, las medidas y acciones que garanticen su desarrollo; II.- El transporte colectivo de personas, es el medio de traslado más usado diariamente por la mayoría de la población, con el propósito de ocurrir a los centros de trabajo, de prestación de servicios educativos, salud, comercio, recreación, entre muchos más, significando la fuente y vida de la actividad económica y social de la entidad, de lo que deviene, que este servicio sea básico y de primera necesidad para la sociedad sonorense, por tanto, la trascendente e ineludible responsabilidad del Estado y los Municipios, en las respectivas esferas de su competencia, de velar y preservar que el servicio público de transporte se preste en forma continua, uniforme, regular, permanente, segura, digna y acorde a las exigencias de la actividad social y productiva de la población, cuidando que el medio ambiente, la ecología y el patrimonio cultural e histórico de los sonorenses no sea afectado; III.- Los usuarios del servicio público de transporte, son los destinatarios de la prestación de este servicio; por lo que es imperativo que sus necesidades de traslación, forma, condiciones, calidad, accesibilidad y oportunidad sean el centro y punto de partida del Ejecutivo del Estado y de los Municipios, en las esferas de su competencia, para planear, organizar, ejecutar y evaluar la prestación del servicio público de transporte; acogiendo tal premisa esta Ley para establecer y garantizar los derechos y obligaciones de los usuarios del servicio; y IV.- El Servicio de transporte público que tiene derecho a recibir el usuario, debe estar fincado en el pago de una cuota o tarifa justa y razonable, que conjugue el interés del destinatario del servicio, con la inversión y costo de la prestación; en caso que se concesione, el Estado debe garantizar al concesionario, la ganancia mínima que haga económicamente redituable la prestación del servicio, sin perjuicio de su obligación de salvaguardar los principios antes consignados y evitar que se generen prácticas monopólicas o de concentración por los concesionarios de este servicio público. “ Ya hemos dicho hasta el cansancio que jurídicamente no es posible autorizar el aumento a la tarifa y no sólo eso, sino que la actual no debería de operar ya que nunca se cumplieron con los requisitos que el propio Congreso del Estado les impuso el 10 de Junio de 2006. Esto parece ignorarlo o lo pasa por alto la actual presidenta de la Comisión del Transporte Eloisa Flores quien a la fecha, aun teniendo suficientes herramientas legales con que apoyarse como lo es sobretodo el incumpliendo a todas las obligaciones que le impuso el mismo congreso al que pertenece, no ha tenido el talante para ponerle punto final a este problema a través del cabildeo del dictamen que debiera hacer y en el cual se niegue la petición que hacen los concesionarios. Este sortilegio que logran los concesionarios con nuestras autoridades para conseguir subsidios y una sospechosa tolerancia frente a sus tropelías es algo así como la escenificación de aquel beso que se dieron una de las rehenes y uno de sus captores a manera de despedida luego de la liberación después de tenerlos algunos días retenidos a raíz del asaltó el Kreditbalken, de Estocolmo Suecia cuyo hecho sirvió para bautizar así a esta conducta. *** Después me solicitaban que les precisara en ese momento el día exacto en que había hecho la compra ya que era la única forma en que el gerente podía hacer un esfuerzo y ayudarme.
Hace menos de un año adquirí un refrigerador en la tienda Walt Mart. Antes de los tres meses y en pleno verano el aparato se descompuso. Si quieren enterarse del peregrinar que pasé tratando de que dicha tienda se responsabilizara de la mala calidad de sus productos y de la pasividad e inoperancia que guarda la Procuraduría Federal del Consumidor para proteger los derechos del consumidor puede buscar en Google la crónica que hice al respecto y que se titula WALMART: ¿AL CLIENTE LO QUE PIDA? PROFECO-SONORA: UNOS SÍ, OTROS NO. Lo que les quiero comunicar ahora es que el autodoméstico de nuevo se descompuso y esta tarde que acudí a tan distinguida tienda, viví una experiencia semejante a la del año pasado. Tres empleadas del departamento de atención al cliente se disputaron el primer lugar para inventar absurdos en la modalidad de requisitos, que sólo cubriéndolos, tendré derecho a que me hagan válida la garantía. El colmo fue cuando, al decirles que después de casi un año y suponiendo uno que no habría que traerla en el bolsillo, pues creíamos haber comprado en una tienda seria y de prestigio, no teníamos el recibo de pago a la mano, me contestaron que ellos tampoco ya que-contrario a toda lógica fiscal y contable- periódicamente se deshacían de los comprobantes y facturas de ventas (Sic). Después me solicitaban que les precisara en ese momento el día exacto en que había hecho la compra ya que era la única forma en que el gerente podía hacer un esfuerzo y ayudarme. (Moraleja: si usted adquiere algo-lo-que-sea- enmarque el recibo o la factura y consérvela por el resto de su vida, tatúese además en su antebrazo, la fecha exacta de esa compra por si la ocupa y memorícese uno a uno de los renglones que, con letra casi imperceptible, aparecen en la garantía que a regañadientes nos entregan pero que, al momento de la venta, nunca nos lo advierten). Entre los ejemplos que me pusieron para hacerme entrar en razón y les pudiera entender su “lógica” es que yo estaba corriendo con mucha suerte, ya que otros-como los que adquieren ahí una laptop u otro equipo de cómputo- solo tiene siete, siete! días para reponerle con un uno nuevo , el aparato que se hubiera dañado, de lo contrario apenas merecerán que la tienda lo mandé con un técnico para que lo reparé, con el riesgo de que tenga que pasar por todo estos avatares que aquí les estoy contando. Creo que en la medida en que toleremos estos abusos, en esa medida perdurarán, sean en esta tienda, en otra o en el propio servicio público donde se encuentra ubicada la delegación sonora de la Procuraduría Federal del Consumidor, al cual hasta la fecha no ha dado muestras contundentes de que esta sirviendo al objetivo para la cual fue creada. Ya con esta me despido, no sin antes citarle, a manera de ejemplo, algunas revelaciones de inconformidad que compañeros de mi mismo dolor de varios lugares de orbe, incluido Hermosillo, han dejado en el ciberespacio con respecto walmart: “Después de Navidad 2007 trate de regresar un trenecito que el niño que lo recibió no le gusto. Total, su padre había perdido el recibo (que yo les di para que ellos regresaran el juguete). Yo termine yendo a la tienda y sin recibo. Me tarde como 20 minutos tratando de razonar con empleados incompetentes que me aseguraban que no iban a poder regresar mi dinero (como unos $45 dólares), o darme crédito de tienda. La registradora ya no tenia el tren en inventario (3 días después de Navidad! - Wow! que bien organizados están!). Cuando por fin me canse, fui a buscar al gerente general de la tienda. Me atendió un joven atento. Después de recitar mi letanía nuevamente y por 3ra. vez, me pidió que regresara a la Caja de Servicio al Cliente para que me regresaran mi dinero. Moraleja: No pierdan el tiempo con empleados que no tienen autoridad para arreglar su (s) quejas”. Denuncia 2: “El día de reyes, unos amigos y yo decidimos comprar una rosca de reyes, total que fuimos a Wal-Mart al de San Manuel. Inmediatamente fuimos a la mencionada tienda y exigimos ver al gerente y al Gerente de Perecederos. El gerente y el wey de Perecederos no sabían ni en donde meter la cabeza, ya que le estábamos diciendo un chin... de insultos como una tienda de "mediana categoría" (jajaja), no tiene higiene en sus departamentos.Total, que ya no compro nada en los Wal-Mart, después de esto quede decepcionado y asqueado de esa in... tienda”. Denuncia 3 “El 20 de mayo acudí a comprar una pantalla cuyo monto no era de aquellos por los que se traen en cambio en la bolsa. Al hacer el pago con mi TDC, por el monto se pidió llamar al Banco, toda vez que esas compras en el suscrito no son usuales. Después de esperar una hora para que el supervisor se dignara a llamar al banco, me dijo: "la maquina dice que no le autoriza", aventando mi tarjeta. Llamé al banco para pedirles autorización de liberar el cargo y me dijeron que no tenían problemas, solo que requerían la llamada de Walmart. Total, ni el gerente, ni el supervisor quisieron hacer la llamada, es más, solo fingieron hacerla para librarse de mí. Estuve en toda esta monserga dos horas y salí sin éxito, con coraje e impotencia de que ni el mismo gerente me dijo cínicamente: es que ahorita hay mucha gente y no podemos distraernos en una sola compra...una compra que de verdad amigos era considerable pues era una pantalla que vale unos miles...” Denuncia 4: “Saque una tarjeta de crédito de Walt-Mart hace un año, con la cual saque una cámara fotográfica digital,y un asador, la verdad es que pagué dos veces más su valor, y las personas que contestan en servicio al cliente son muy groseras. Hablan muy temprano sin importarles que uno trabaje tercer turno, una vez que me atrasé con un pago, me llegó una hoja de que habían enviado mi cuenta con un abogado, yo debía como $700 pesos y en papel decía que debía como $2500, siendo que ya habían hablado a mi casa y yo había acordado pagar ese fin de semana.Al hablar al servicio al cliente me dijeron que hiciera caso omiso de ese papel. Entonces yo me pregunto ¿para que hacen eso? Para asustarlo a uno, para amenazar o ¿qué? La verdad es que yo ya no quiero saber nada más de tarjetas de crédito”. Denuncia 5: “Trabajo en Wal-Mart desde hace unos meses y me he podido dar cuenta de la jodidez de jefes que tengo, las quejas que he podido leer en esta página acerca de esta empresa, creo que están más que justificadas, pero creo que los que trabajamos ahí no tenemos mejor suerte ya que tenemos que hacer el ridículo en cada junta que tenemos en la mañana, nos hacen bailar el estúpido baile del pato a la fuerza, después de las seis de la tarde no podemos comer ni ir al baño y ay de el que no le vaya al América porque es el equipo del gerentillo general. Muchas veces he querido hacer efectivas garantías vigentes, pero como es pérdida para la tienda te devuelven el dinero en una tarjeta de regalo y cuidado porque si no te fijas no te reembolsan todo tu dinero. Podría seguir contando muchas cosas más, pero no es necesario si es que han estado alguna vez en un apestoso Walmart”. © Miguel Ángel Avilés
*** No mis amigos, no me estoy refiriendo al domicilio de tan ilustre señor, ni tampoco me dejo influenciar por la corriente Bazbazista, ni por los acreditados métodos de investigación policiaca que el caso Paulette nos aportó. Lo que pregunto es que si ya escudriñaron, como posible móvil, en las pugnas internas que se carga el Partido Acción Nacional…
EL JEFE DIEGO: ¿YA BUSCARON EN SU CASA? Por Miguel Ángel Avilés El jefe Diego está secuestrado y México también. A mi me preocupa en que desenlaza esta historia sobre Diego, pero más me preocupa la situación de mi país. Ahora es el secuestro del Jefe Diego lo que nos trae en la congoja. Pero hoy que el Gobierno Federal y la oligarquía a la que pertenece el Queretano nos tratan de decir que esta vez si viene el lobo y que, contrario a las anteriores series que pertenecían al genero de la ficción, este largometraje si corresponde al México costumbrista, muy pocos lo creen o le restan seridad. Y no se cree—al menos del todo—porque este país tiene años de estar secuestrado: lo secuestró la mentira, la demagogia, el abuso de poder, la desconfianza, la desesperanza, el hartazgo, la injusticia, la farsa, los cacicazgos, la burla, la desigualdad, la indolencia, la complicidad, la basura de políticos que se apoltronan en el confort de sus propios partidos: el hambre de muchos ante la gula insultante de unos cuantos. Todo esto es lo que abona esos despiadados comentarios que se hacen en las redes sociales contra una persona. Todo eso es lo que provoca que no se confíe (ni por los propios allegados de Diego) en las autoridades encargadas de perseguir un delito de esta magnitud. Todo eso es lo que hace cada quien tenga y cada cual tenga su teoría sobre el móvil del secuestro de un hombre tan poderoso ayer, pero tan indefenso, tan nada en estos momentos. La Guerrilla, el crimen organizado, un cartel en específico, el trueque entre una mafia (la que tiene secuestrado a Diego) y otra (a la que pertenece Diego y que gobierna a este país), son algunas de las muchas líneas de investigación que se atisban en los diarios, en los círculos de poder, en la clase política, en las voces de la gente de a pie. Es preocupante que en este tragogordo nacional dos poderes-uno fáctico y uno legítimo- se hayan hecho a un lado. Televisa se silenció por cuenta “propia” como si también formara parte de la familia de Diego y no fuese un medio de comunicación cuyo fin es informar. A la PGR, el órgano del ejecutivo encargado de perseguir los delitos del orden federal, se le pidió—por las buenas—que se hicieran a un ladito porque las negociaciones serían de tú a tú entre entre los plagiarios y la familia de Diego. (Hasta ahorita todos hemos entendido que esa alusión a “la familia de Diego”, es la familia consanguínea, no la familia política ni mucho menos la familia Michoacana). Una familia que por el momento tan angustioso que están pasando, habrá que guardársele un mínimo de respeto. No sería yo de los que aventarían el sombrero al aire si esta historia tiene un desenlace fatal. Pero tampoco soy de los que, aprovechándose de la ocasión, tratan—convencidamente o no—de volver ilustre a un hombre que tiene ganados a pulso los epítetos que uno pueda encontrar para un abogado y un político que se ha enriquecido gracias a traficar con todo el bastión que le permiten sus influencias. Si por cada enemigo que este señor se ha echado a cuestas se abriera una línea de investigación, haría falta papel para hacer constar la comparecencia de todos ellos cuando fueran citados a declarar; sin embargo, resulta oportuno hacerles una pregunta a los rastreadores del paradero de Diego: ¿ya buscaron en su casa? No mis amigos, no me estoy refiriendo al domicilio de tan ilustre señor, ni tampoco me dejo influenciar por la corriente Bazbazista, ni por los acreditados métodos de investigación policiaca que el caso Paulette nos aportó. Lo que pregunto es que si ya escudriñaron, como posible móvil, en las pugnas internas que se carga el Partido Acción Nacional, entre los doctrinarios y la ultraderecha de origen católico, la guerra intestina entre la ultraderecha misma, léase Tecos v.s. Yunque-Muro, que se disputan los restos de los "Legionarios de Cristo" que a su vez cuenta, solamente en México, con inversiones por más de setenta y cinco mil millones de dólares y que pudiera ser el verdadero telón de fondo de todo esto. “Lo que hay que hacer es reorganizar nuestras filas; por eso, lo que hay que hacer es dejar de dividirnos; por eso, lo que hay que hacer, es dejar atrás precisamente las rencillas, las disputas por los cargos, las disputas por los puestos políticos y unirnos para la gran misión de seguir sirviendo a México desde el Gobierno. Es la hora de que Acción Nacional despierte y vuelva a unirse nuevamente, como una sola fuerza; que demos la espalda a quienes pretendan dividirnos; que nos unamos más que nunca y vayamos por lo que es lo nuestro, que es el apoyo ciudadano”, proclamó Calderón el sábado, sin destinatario aparente. “Y es importante que esa mayoría, hoy ya cambiada por la integración del nuevo Consejo Nacional, acepte apertura, acepte un diálogo, acepte el poder incluir a quienes han estado del otro lado de la mesa en cuestiones de índole interna, y que nos unamos todos juntos para enfrentar lo externo. © Miguel Ángel Avilés *** Fíjate que de quien te hablo, es una persona que siempre tuvo una trayectoria intachable, una conducta honesta y muy responsable para su trabajo, sin embargo con la mano en la cintura un día cualquiera le dijeron que ya no se presentara y que firmara la renuncia porque necesitaban la plaza. ¿Cómo ves?” ![]() POSTADA SOBRE LA VIOLENCIA LABORAL Por Miguel Ángel Avilés A raíz de la reciente entrega titulada Violencia Laboral (o Mujer v.s. Mujer) en la cual se exponía la violencia de este tipo que en sus distintas manifestaciones viene aflorando con cierto despotismo en algunas dependencias estatales y municipales, y que se ejemplificaba con el caso de Marcia Contreras, llegaron a la dirección electrónica de esta columna, varios comentarios que no sólo constatan lo anterior, si no que nos advierten que el tema es más común y preocupante de lo que parece. Respetando la confidencialidad de sus autores para no acarrearle perjuicio en su fuente de trabajo, doy paso a cada uno de ellos: Mujer del sector público: “Ándele: como le pasó a alguien muy cercano a quien paradójicamente le entregaron un reconocimiento por sus 30 años de servicio y 15 días previos a la "celebración" le pidieron el puesto de manera¨"voluntaria". Que ironía ver que tantos años de servicio, no tengan validez para quienes llegan a tener el poder en sus manos, y sólo les interesa acomodar a quienes les acompañaron en campaña sin tomar en cuenta tantísimos años entregados al servicio del Gobierno del Estado. Fíjate que de quien te hablo, es una persona que siempre tuvo una trayectoria intachable, una conducta honesta y muy responsable para su trabajo, sin embargo con la mano en la cintura un día cualquiera le dijeron que ya no se presentara y que firmara la renuncia porque necesitaban la plaza. ¿Cómo ves?” Profesionista y Maestro Universitario: “Marcia ha demostrado desde mucho tiempo atrás lo que vale como persona comprometida con la lucha social en general y particularmente en la búsqueda de la equidad de género. En lo personal, no le veo rumbo al "nuevo sonora" y es una verdadera desgracia que lo poco bueno que tenían lo estén desaprovechando.” Lector no registrado: “¡Ándele! Así es como se hace algo efectivo contra una injusticia, con nombres, datos y situaciones concretas que exhiben públicamente las arbitrariedades y a quienes las cometen, no que ojalá porque eso del ojalá ya no se funciona ante la falta de vergüenza generalizada, sino están obligados a corregir en este caso del que estando usted enterado le ruego no quite el dedo del renglón hasta que se reinstale a la dama sacrificada, como hay tantas que no tienen quien exhiba lo que les pasa pero no deben quedarse calladas.” Trabajador del sector público: “Caray, pareciera que estás en el sector público porque así están sucediendo las cosas.” Maestro Universitario: “Interesante. Mi esposa y yo hemos sido objeto (afectado, por supuesto) de este fenómeno laboral. No crea que nuestro apego por las causas sindicales-laborales tenga una explicación intrínseca a nuestro carácter aguerrido y liberador del oprimido; en parte sí, pero en gran proporción ha sido porque hemos sido tratados de manera diferencial en todo nuestra ya larga carrera profesional (21 años aproximadamente) y hemos tenido que aprender a sobrevivir en esta implacable selva académica pletórica de fauna indómita y escarpados territorios, ante los cuales hemos pagado ya nuestra cuota de salud. Por eso es que estoy interesado en el tópico. Además de que escuché hace más o menos un año, en un foro sindical, que las abogadas del Bufete Jurídico Universitario se referían también a este asunto: expusieron respecto a su definición y origen de estudio, pero no fueron más allá respecto a los mecanismos de defensa del trabajador involucrado en este fenómeno. Maestra y escritora: “Así es, esta violencia se ha generalizado. Me consta de un caso en particular en Navojoa. Una pariente mía, con veinte años de trabajo previos, es tratada en esta forma, como tú lo señalas.” Lectora y estudiosa de los medios: “Por cierto hablando de Silencio, también podríamos sumar a la lista a la directora de DIF Hermosillo, que por razones obvias ha pasado a un segundo plano, cuándo en realidad es ella quién debería asumir el papel que por escrito le corresponde. Es deplorable el lugar que se le da a María del Carmen Tonella Trelles como títere y como si estuviera de adorno. En ocasiones hasta se asombra si alguien la quiere entrevistar a ella y no a Marcela... es increíble!” Es cuanto, autoridades del trabajo… © Miguel Ángel Avilés *** …“la discriminación en la contratación de la víctima o no respetar su permanencia o condiciones generales de trabajo, la descalificación del trabajo realizado, las amenazas, la intimidación, las humillaciones, la explotación y todo tipo de discriminación por condición de género, incluyendo su estado de gravidez”. ![]() VIOLENCIA LABORAL (O MUJER V.S. MUJER) Por Miguel Ángel Avilés Le llaman mobbing que quiere decir “linchamiento emocional en el trabajo” y puede consistir, entre otras formas, en descalificación del desempeño del empleado o de la empleada, asignarle cargas mayores, magnificar sus errores, ignorarlo o amenazarlo verbalmente, hostigar y desde luego provocar la renuncia o de plano despedirlo sin causa justificada. Otros efectos pueden depender de la resistencia emocional de la persona, pues es común que la víctima se someta a tortura psicológica y deriva en fenómenos como el ausentismo laboral o ausencia de compromiso del trabajador o la trabajadora con la institución. En cualquier de estas formas, destaca un mismo padrón: el acoso laboral. Las investigaciones al respecto precisan que el mobbing se relaciona con la lucha por el poder y lo peor del caso es que va en aumento sin que aparentemente nadie haga nada. Esto puede ser lo que esta ocurriendo en algunas dependencia del gobierno estatal y, particularmente, en algunas dependencias del gobierno municipal de Hermosillo, por citarlos sólo como ejemplo para aproximar el tema, porque este fenómeno es a nivel mundial. Lo anterior se da con más frecuencia al inicio de cada trienio o cada sexenio, con la “sólida” explicación de que “así es esto” pero pareciera que en los gobiernos iniciados apenas hace unos meses bajo la pomposidad de “ El Nuevo Sonora”, la violencia laboral se ha hecho más notoria, más visceral, más revanchista y, porque no decirlo, más torpe. Cuando Eduardo Bours asumió la gobernatura se puso en práctica el famoso redimensionamiento que en teoría se justificaron diciendo que había un exceso en las contrataciones y en la creación de puestos por lo cual habría que ajustar la planta laboral del gobierno estatal y bajo esa premisa se dejó sin empleo a mucha gente. En realidad lo que se quería era sacar a unos para meter a otros. Asi de simple. Según palabras del propio Guillermo Padrés, Eduardo Bours, le dejó una entidad endeudada y con una mayor plantilla de burócratas, cuyo gasto salarial y de operación aumentó 54 por ciento en cinco años, hasta llegar a 5 mil 678 millones de pesos. Para remediar esto, el actual gobernador hizo sus propios ajustes. Al menos eso fue lo que se dijo. Pero en realidad lo que se quería era sacar a unos para meter a otros. Asi de simple también, aunque los actuales operadores han sido más abruptos que el cajemense y eso ya es decir mucho. Aquellos encubrieron los despidos en el famoso eufemismo del “redimensionamiento”. Estos, por burdos o por sinceros, han sido mas directos: “es que ocupamos la plaza” “es que son instrucciones del señor gobernador” “Es que son compromisos de campaña.” A esto pudiéramos llamarlo como la expresión máxima del mobbing. Al fin y al cabo como dicen los expertos, dicho abuso esta íntimamente relacionado con la lucha por el poder. La otra versión ya la describimos al principio: es una violencia laboral que se caracteriza por la presencia de comportamientos violentos de una o varias personas sobre otra u otras de manera continúa durante cierto tiempo con la intencionalidad de aniquilar o destruir en forma psicológica al trabajador o la trabajadora con actos inmediatos o con amenazas. El superior o la superiora jerárquica ejercen esta violencia hacia la víctima, criticando su trabajo sobre todo en público, y desplegando un terror ya sea en forma individual o a todo el grupo de trabajo. Pueden también practicar la famosa ley del hielo, es decir, provocar que nadie le hable a la víctima o que la aíslen. Otra vía para expresar esa violencia es la calumnia o la ridiculización en público o en privado o la exposición a la burla o la encomienda de tareas inferiores a sus competencias o a ponerla a realizar actividades humillantes, sin reparar en el golpe que se le pega a la autoestima de la víctima o la inevitable depresión que le ocasiona. Esto puede originarse con varios propósitos: para conseguir un “escarmiento” porque, desde el prejuicio o la predispoción de la que genera la violencia, estuviste en la anterior administración y siysolosí eres una corrupta, una enemiga, una mala persona. También puede darse por revanchismo. Este lo llega a ejercer alguna persona que pudo ser despedida en anteriores administraciones y luego que su partido se ve favorecido con el voto, vuelve engangrenada del alma, tratando de poner “orden” en pro de una supuesta honestidad que no tuvo cuando se beneficiaba de las prebendas en los años previos a su cese. Ándele: como lo que está pasando en algunas dependencias del municipio de Hermosillo la cual se rubrica por algunas con una singular sentencia: “es que ahora tenemos el poder”. Hay una violencia laboral que puede establecerse dentro de la violencia llamada opaca. Esta es sutil pero permanente, digamos que es un invisible cuchillito de palo para que alguien se harte y renuncie. Incluso puede tener dos caras: en una de ellas se felicita a esa persona en público como un valuarte imprescindible de esa fuente de trabajo durante todos sus años como trabajadora, pero por otro, ya a solas, se le está pidiendo en forma constante de diversas maneras que deje el cargo porque viene otra a ocupar su lugar no precisamente con la misma capacidad que la que esta por irse de manera “voluntaria”. Ándele: como lo que le pasó a Marcia Contreras, honesta y comprometida mujer desde hace muchos años a quien en días muy recientes se le hizo un reconocimiento público por la institución para que laboraba y la semana que acaba de pasar fue despedida para que otra persona ocupara su lugar. ¿Qué si para quien laboraba Marcia?: para el Instituto Sonorense de la Mujer, al cual se entregó en cuerpo y alma sin poses ni snobismos, exponiendo incluso su propia salud. A esta mujer no la mirarás con una chocante pose disertando sobre el tema. Tampoco la verás en busca de reflectores viendo este fenómeno desde la distancia y con una engolada voz por el simple afán de lucirse. Menos es de las mujeres que son una erudición en datos y estadísticas, en incendiarios discursos cada 8 de Marzo, en estudios desde el escritorio permitida por la tranquilidad de una beca o de un puesto, o de una fundación en torno a la perspectiva de género, pero que a la hora de rifárselas por sus pares, algunas de estas se escabullen del pronunciamiento público para defender un caso concreto o no se suman a una protesta contra estos actos porque les pasan de noche o porque desde su compromiso partidista o su “prudencia” intelectual no lo ven políticamente correcto hacerlo. Ella, en cambio, puede considerarse una precursora de muchos logros en la lucha real y constante del feminismo en Sonora, entre los que se encuentra el formar parte actualmente del Consejo Consultivo de Atención y Desarrollo de las Mujeres de Hermosillo, la creación del Comité de desarrollo comunitario de la Colonia Eusebio Kino, el impulso, junto con varias mujeres más, de la Ley de Prevención y Atención de la Violencia Intrafamiliar para el Estado de Sonora o lo que ahora es la Ley De Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para el Estado de Sonora. Esta última ley, por cierto, señala en su artículo 8 que constituye violencia laboral: “la discriminación en la contratación de la víctima o no respetar su permanencia o condiciones generales de trabajo, la descalificación del trabajo realizado, las amenazas, la intimidación, las humillaciones, la explotación y todo tipo de discriminación por condición de género, incluyendo su estado de gravidez”. Tal violencia la genera indistintamente el hombre o la mujer, aunque los casos que he visto recientemente han sido de la mujer hacia la mujer. Hay otros tipos de violencia que se puede ejercer en forma indirecta a partir de hacer como que la virgen les habla o, sencillamente, guardar silencio ante estos hechos. Ándele: como el silencio que hasta ahora han mantenido la Directoras del Instituto Hermosillense de la Mujer y la Directora del Instituto Sonorense de la Mujer en todo este enrarecido ambiente laboral que nos ha traído el nuevo Sonora, por ejemplo. © Miguel Ángel Avilés *** Es cierto que es una ley controvertida y que representará costos. Arizona es un Estado con crisis presupuestaria y ante ello se ha planteado un aumento de los impuestos a las ventas estatales.
Para quienes la impulsaron, es una ley que ayudará a combatir con fuerza legal lo que en su país consideran uno de sus principales males: el proceso migratorio, ese proceso que va desde la nostalgia, el destierro, la ilusión, los sueños, la indolencia, el espejismo, la muerte. *** “Y yo te digo: Cuando alguien se va alguien queda. El punto por donde pasó un hombre, ya no está solo. Únicamente está solo, de soledad humana, el lugar por donde ningún hombre ha pasado.”
![]() LOS FANTASMAS DE DOUGLAS Por Miguel Ángel Avilés El lenguaje, ese gran río de palabras, puede ser un disparo hermoso que infaliblemente va y pega con dolorosa dulzura en pleno corazón. Un libro es una contemplación: agua en el fondo, agua inevitable que al asomarnos a él, nos pone frente a nuestro propio reflejo. Los Fantasmas de Douglas, de Virginia Hernández, es un libro de cuentos pero también puede ser una obra en once actos que después de la tercera llamada nos coloca frente a frente con esa atmósfera que recubre al proceso migratorio y que va desde la nostalgia, el destierro, la ilusión, los sueños, la indolencia, el espejismo, la muerte. Es el contar, a través de historias duras, la intentona, siempre inclemente, casi nunca con final feliz, de esas criaturas que han liado sus bártulos allá en la tierra del nacimiento y del sentimiento, con la sola idea de llegar a la frontera, moverse en la frontera, pasar por la frontera, parapetarse en algún lugar de la frontera o cruzar hacia el otro lado por la frontera. Sí, la frontera: esa que ha de verse, en efecto, como la colindancia que divide a la adversidad mexicana del porvenir norteamericano, pero, sobre todo, como la última apuesta y la última esperanza de algunos para encontrar el sosiego económico perdido en su propio país. Irse, esperar, estacionarse, pernoctar, regresar o quedarse: en esta baraja de opciones esta la disyuntiva que se guarda a veces indefinidamente en la maleta repleta de quimeras que pesa en sus alforjas. Otros, no sé si los más, que también buscaban esto, lo único que encuentran es la muerte. En estos cuentos brota, salta y está a la vuelta de cada página un combustible que les es común: la necesidad, que no ilegalidad, ese escurridizo concepto atribuido a los migrantes para confrontarlos, como si fueran sus caras, contra un sol ardiente: esa legalidad aparentada, una legalidad ficción, una legalidad podrida, agrietada que representa en escena una gran farsa donde dos actrices, la nación y la justicia, ejecutan un dialogo como escrito ex profeso, para dos envejecidas putas. Compromiso, indignación, defensa, combate en el frente de batalla. Nudo en la garganta, denuncia, reporte o saldo de los daños de lo que hemos sido, de lo que estamos siendo en el iracundo tema de los migrantes. Todo esto pudiera ser este éxodo de historias que marchan rumbo al norte en un trote solitario, árido e infecundo pero que gracias a la prosa liviana, verosímil, diáfana y, creo que vale decirse, sabrosamente Rulfiana, esquivan la seductora trampa del panfleto y enderezan el rumbo hacia ese oasis fresco y dulce donde siempre abrevará con gozo la buena literatura. Quién de los dos sufre más pena: ¿el que se va o el que se queda? entona con añoranza esa canción y antes de responder uno mismo con pedante análisis, Cesar Vallejo emigra desde su tumba como ánima, como fantasma y obsesionado como siempre ante el problema de la vida y de la muerte, el poeta me echa una manita ofrendándome con delicadeza su sapiencia solidaria: “Y yo te digo: Cuando alguien se va alguien queda. El punto por donde pasó un hombre, ya no está solo. Únicamente está solo, de soledad humana, el lugar por donde ningún hombre ha pasado.” Ir rumbo al norte es ir cargando con un retrovisor sobre nuestra propia vida a cuestas que nunca dejas de ver. En el primer cuento nombrado Miramar, es un hombre a la mitad del río el que lleva en ancas ese pasado para contarle los recuerdos como una última canción de cuna a su hijo Chinto que no lo sabe o no lo quiere saber muerto como él quedará después, luego, enseguidita, a poco rato de que las balas han dado en el blanco: “Mira, mijo, como se ven las luces de la ciudad; si hasta parecen luceros colgados del firmamento. Como racimos de mangos.” “¿Te acuerdas de los mangotes que daba el árbol del camino a Miramar? Eran de lo de Gertrudis Sánchez. La ramas salían a encontrarnos al camino…y pos si a los mangos se les antojaba cruzarse los linderos, uno no tenía la culpa.” ¿Dónde están situados cada uno de estos hechos? ¿Dónde los cuentos de Los Ángeles, Calera, Huachinango, Puré, Misa de seis, El desierto, Tecún Umán (la pequeña Tijuana), La Cacería, El hombre en el río? ¿Dónde está lo corpóreo, el espíritu, los huesos hechos polvo, el recuerdo, la memoria, el olvido, el riesgo, el sacrificio, los deseos y las ansias de Juan, de Alminta Peinado, Paz Monteón, Don Ladislao, sus demás hijos. Donde el último respiro y donde la última exhalación de Albita de dos años y Jaime de Siete, de la propia voz del Desierto, del Padre Felicitas, de Rubén cazado a mordidas por lo perros y rematado con un balazo en el pescuezo por esos hombres de español masticado montados a caballo; o de Lupe el niño-adolescente que desde Veracruz se vino de trampita en los trenes o de aventón en los camiones hasta la frontera y un día, luego de guarecerse con otros más en un galerón oscuro como su final, fue encontrado muerto en el desierto de Arizona “con claros indicios de haber sido violado numerosas veces”. “Todos han partido de la casa, en realidad, pero todos se han quedado en verdad. Y no es el recuerdo de ellos lo que queda, sino ellos mismos. Y no es que ellos queden en la casa, sino que continúan en la casa” me responde de nuevo el propio Vallejo y se va volando quien sabe a qué refugio. Yo, mientras tanto, diviso un cielo azul grisáceo que se entiende por toda la orilla de Tijuana, de Nogales, de Piedras Negras, de Juárez, de Laredo, de Reynosa, y siento la llegada de un vientecito fresco y sureño de esos que hay allá por Zacatecas, por Jalisco, por Guanajuato, por Ciudad Hidalgo, Chiapas. Y cuando señalo a esta última se aparece retadora, pesadamente frente a mí, la descomunal seño Torina, la de Guaraparí, indolente lenona de Tecún Umán, uno de los principales centros de prostitución de Centroamérica. Tecún Umán, sí, ahí donde también habita “el Tambuco”, un hombre negro de lamosos dientes disparejos, con severo retrazo mental que una vez llego de las Antillas y que ahora se afana como enterrador. Estas son algunas de las criaturas que se alojan en el libro de Virginia Hernández, una autora que contrario a lo que hacia el Tambuco con los muertos, ella, convertidos en fantasmas, los exhuma y nos los presenta en carne viva a través de estos relatos. Están ahí, en fila como yendo a la tierra prometida y justo en medio de todos partiendo el libro en dos, como muro, como franja, como malla, como un río bravo creciente y sumamente peligroso, está ese cuento que obvié con intención líneas arriba: Southwest, el que deja constancia del hombre blanco personificados por esos rancheros de Douglas que apuntan hacia el sur con sus rifles de caza entre las manos. Estos cuentos, sin duda, pueden leerse como un palindroma literario. Inícielos de norte a sur o de sur a norte. En ambos polos, aún con el dolor que los parió, estará esperando al lector una frontera: La belleza. María Elena López Ramírez a quien la autora dedica el libro, nuevamente ahora puede sentirse satisfecha: su hija, Virginia Hernández, le ofrece con esta obra, una prueba irrefutable más de que le aprendió a imaginar sin miramientos. © Miguel Ángel Avilés *** …nosotros no podemos tener la misma actitud, por lo que es necesario que pare esto porque si no al rato va a ser una guerra de poder…
DIPUTADOS LOCALES: CANDIL DE LA CALLE… Son así: a la hora de discursar sobre un tema cuya oposición o defensa los viste de un populismo quimérico y lucidor no hay nadie quien los pare en tanto su retórica hueca no los arrastre hacia el empeño de su palabra y del compromiso real con una causa justa y concreta. En el marco de la XXI Conferencia Legislativa Fronteriza, creyendo quizá que de sus interlocutores obtendría una opinión digna de grabarla en una placa, la presidenta de este organismo que agrupa a representantes de los diez estados que comprende la franja fronteriza México-Estados Unidos, la senadora por el Estado de California, Denise Moreno Ducheny, solicitó conocer de los legisladores sonorense su opinión sobre la iniciativa SB 1070 la cual busca que cualquier autoridad de Arizona pueda solicitar documentación a extranjeros que se encuentren aquí, a fin de que demuestren su status migratorio, sin importar el lugar donde se encuentre la persona. Dicen que para cuando la funcionaria terminó de hacer su pregunta, ya había, como en un salón de clases, un racimo de manos levantadas dispuesto sus dueños a ser los primeros en responder con raras gesticulaciones e impostada voz lo que la anfitriona les pedía. Aquello parecía la aplicación del examen de Enlace y estudiosos que son nuestros legisladores sobre los temas fronterizos, cual si se hubieran contactado previamente en sesión espiritista con Cesar Chávez, nadie se quedó sin complacer a la senadora Moreno Ducheny. El diputado Córdova Bon sostuvo que esta medida le abonaría a la creación de más conflictos y a la desestabilización de las relaciones entre los estados de Sonora y Arizona, porque además de violar las garantías individuales, generaría un clima de resentimiento hacia los ciudadanos de este País. El diputado César Augusto Marcor Ramírez, con la misma agudeza intelectual con que aborda el tema de los graffiti, al respecto consideró que, de aprobarse esta iniciativa, después podría pasar lo mismo en California, Texas, Nuevo México y otros, hasta extenderse a toda la Unión Americana. “Lo estamos sintiendo como un tipo de racismo, si vemos en las noticias que una persona agrede a otra por no ser de su color, imagínense que estemos en algún evento social, van a hacer lo que quieran con nosotros o con nuestros hijos, de manera que va a llegar el momento de no saber nada de tener que venir a Estados Unidos, y en México nosotros no podemos tener la misma actitud, por lo que es necesario que pare esto porque si no al rato va a ser una guerra de poder”, aseveró. El diputado Moisés Ignacio Casal Díaz dijo que son tiempos de buscar la unidad, de cerrar filas y por ello los legisladores de Arizona deberían analizar de nuevo la iniciativa SB 1070, y que los miembros de los diez estados de la CLF elaboren un posicionamiento conjunto. La diputada Gorgonia Rosas López, no se iba a quedar atrás y con esa fina elocuencia que la caracteriza cuando toma el uso de la voz, calificó como lamentable que exista tal discriminación y racismo, por lo que sería prudente que los legisladores de Arizona analicen de nuevo la iniciativa y que la Gobernadora de Arizona no la apruebe, como hace años la entonces gobernadora de esta entidad, Janet Napolitano, rechazó una propuesta similar. “México es de ustedes también y jamás los golpearíamos como legisladores; todos los seres humanos somos iguales. Yo sí me siento bastante molesta por esta iniciativa y pido a mis compañeras senadoras que por favor lleven un posicionamiento inmediato al Congreso de la Unión”, aseveró. Quienes estuvieron ahí afirman que vieron posarse en su hombro una imagen etérea que semejaba la figura en pequeño de don Genaro Estrada. “Discúlpelos, señora, no saben lo que dicen”, pronunció quedito el espíritu del mazatleco y luego salió volando con la rapidez de un búho. La noticia corrió como pólvora por las vertiginosas mechas que son ahora las vías cibernéticas. La senadora no se dejó influenciar por el susurro de don Genaro y por la cara embelesada que mostró después de la excelsitud con que discursaron nuestros legisladores sonorenses, algunos opositores a la fuga de cerebros llegaron a temer de que al finalizar la Conferencia Legislativa Fronteriza, la Arizonense propusiera que estos representantes populares mexicas adquirieran su residencia efectiva en el país vecino y de esta forma se pudiera aprovechar su talento del cual apenas le había dado una probadita. Antes de que esto sucediera, nuestros legisladores pescaron en el aire la mezquina intención de la senadora y prefirieron permanecer los siguientes días como unos perfectos idiotas sin aportar ya ninguna aquilatada idea con tal de no ser presa fácil de la seducción norteamericana. Ha de ser porque en el fondo, por mas que uno suponga que nomás van de Shopping previamente viaticado, en ellos impera la cordura y el espíritu nacionalista, ese que se vio reflejado en la furiosa oposición a la iniciativa SB 1070 y que aquí en su agenda legislativa hay muchos pendientes que también tienen que ver con el maltrato y los actos inconstitucionales en contra de los trabajadores en este caso que laboran en el sector público, pero que, estando en sus manos la posibilidad de restituir algunas disposiciones hacia el camino de la ilegalidad, no lo hacen. Y no lo hacen porque ignoran la propia materia prima que tienen para hacerlo o porque sencillamente—contrario a su saltado pecho revolucionario que mostraron a la hora de arengar allá contra la iniciativa que amenaza a los migrantes, las que tienen aquí, no les importan. Por ejemplo, dentro de la ristra de iniciativas que yacen en espera de sus discusión en el congreso local, está la que se encuentra registrada bajo folio 757-58 y que propone derogar la fracción II del artículo 42 de la Ley del Servicio Civil para el Estado de Sonora, a fin de evitar que con posterioridad esta disposición no fuera utilizada para mandar de la noche a la mañana a tanta gente a la calle, tal como se hizo al inicio del sexenio de Eduardo Bours donde se impulsó un proceso de redimensionamiento de la burocracia que significó el despido masivo de 1071 servidores públicos y la desaparición de 1341 plazas, con la complacencia de todas sus huestes y por supuesto con el silencio de todo el sector empresarial que hoy supuestamente no duerme ante la creciente ola que significa el desempleo. Por eso el más alto tribunal de la República, tuvo a bien resolver en contradicción de tesis que en, efecto, el artículo 42, fracción II de la Ley del Servicio Civil para el Estado de Sonora relativo a la supresión de plazas excede lo dispuesto en el numeral 123, apartado B, fracción IX de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado. Este resultado, incluso, dio pie a la contradicción de tesis que aparece bajo el rubro: PLAZAS. EL ARTÍCULO 42, FRACCIÓN II, DE LA LEY DEL SERVICIO CIVIL PARA EL ESTADO DE SONORA, RELATIVO A LA SUPRESIÓN DE AQUÉLLAS, EXCEDE LO DISPUESTO EN EL NUMERAL 123, APARTADO B, FRACCIÓN IX, DE LA CONSTITUCIÓN Y EN LA LEY FEDERAL DE LOS TRABAJADORES AL SERVICIO DEL ESTADO. Esa iniciativa apelaba al propósito de encaminar las normas jurídicas que rigen a Sonora por el atajo del Estado de Derecho que ante todo siempre debe de prevalecer, para que en posteriores ocasiones no se imponga la voluntad de la arbitrariedad, pero sobre todo para atenuar un poco la penuria por la que atravesó toda esa gente que aquel día de buenas a primeras se quedó sin trabajo. Sabemos que los legisladores viajeros regresarán exhaustos, pero luego de un par de días de meritorio descanso, se presentarán al recinto con la aviada suficiente para combatir con enjundia las leyes ilegales que tiene aquí, tal como sulfuradamente lo hicieron allá. © Miguel Ángel Avilés *** ...bastará decir que alguien es narco, primero para estigmatizarlo ante la opinión pública y sus propios familiares y segundo, para no desentonar con esa criminalística a la mexicana donde la prioridad es investigar todo sobre la víctima y, si el tiempo lo permite, ahí veremos quienes fueron los presuntos responsables de su muerte.
QUIEN LES MANDA (o Criminalística a la Mexicana) Puede que uno no lo sepa y que la policía mexicana esté a la vanguardia de los procedimientos que mundialmente se aplican en la búsqueda y el estudio material del crimen. Puede que uno lo ignore y el Estado mexicano esté innovando con formas sui géneris de perseguir el delito y pronto seamos el referente de los principales centros de inteligencia de la orbe, quienes estarán ávidos de poner en práctica nuestros métodos para poder esclarecer sus más sonados casos. Puede. Pero aun cuando así fuera, la lógica me gana y no logró entender como está eso de que cuando aquí en México se ejecuta a una persona, la primera línea de investigación de la autoridad ministerial apunta hacia la propia víctima. IDENTIFICAN CADÁVER ENCONTRADO EN MONTECARLO Como presunto traficante de armas al servicio de un grupo del crimen organizado y con dos nombres diferentes fue identificado por la Procuraduría General de Justicia del Estado el hombre que fue hallado sin vida en una casa del "fraccionamiento Montecarlo”. Y a las cuántas horas, teniendo como fuente a la mismísima autoridad investigadora que debiera estar persiguiendo al que quedó vivo no al que quedó muerto, ya sabemos toda la partida de antecedentes de este último. “Un comunicado de la Policía Estatal Investigadora revela que dentro del domicilio de la víctima, en la casa número 25 de la cerrada Alzate, se localizaron un fusil AR-15, cinco cargadores, chalecos tácticos y evidencia sobre la comercialización de armas.” Antes que otra cosa pase, yo propongo que iniciemos los trámites para conseguir la declaratoria y registro de la denominación de origen de esta criminalística a la mexicana tan peculiar. Recordemos, con una definición estándar, que la criminalística es una ciencia auxiliar del derecho penal cuyo objetivo es el descubrimiento, explicación y prueba de los delitos, así como la verificación de sus autores y víctimas. Es decir, si bien es cierto que con su auxilio se busca conocer todo lo que rodeó al acto criminal, lo que aquilatará su utilización e importancia es el lograr saber a través de ella quién pudo cometer tal acto y en su momento poder aprehenderlo. Pero el estilo mexicano le pega una rasurada a ese propósito y luego de averiguar todito sobre el ejecutado y poco sobre el ejecutor, se da por bien servido con esto para reservarse la averiguación y sobre el probable responsable termina por saberse poco o nada. MATAN EN PLENO DÍA A DOS EX JUDICIALES Dos ex agentes de la desaparecida Policía Judicial del Estado fueron ultimados a balazos ayer por la mañana cuando se encontraban dentro de una antojaría en la colonia Balderrama de Hermosillo. La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) informó que uno de los ejecutados era Germán Lugo Norzagaray, de 73 años, quien en los últimos años se le vio como activista social y colaborador en un medio de comunicación. El otro fallecido era su sobrino Jorge Gastón Lugo Moreno, de 46 años, quien en 1997 fue dado de baja de la extinta PJE por consumo de drogas, luego se reincorporó en el 2000 y dos años después presentó su renuncia. “El vocero de la fiscalía del Estado declaró que la probable relación de al menos uno de los ejecutados con el narcotráfico se establece como la línea más fuerte de investigación sobre el móvil del crimen.” VINCULAN AUTORIDADES A EJECUTADO CON "NARCO" Según los primeros datos que arrojaron las investigaciones, alguno de los dos hombres que fueron asesinados la mañana del pasado viernes tiene antecedentes de vínculos con otros casos relacionados al narcotráfico, informó Guillermo Padrés Elías. TENÍA NEXOS CON EL NARCO EJECUTADO EN CUERÁMARO Los avances de la investigación confirman que el móvil del asesinato sí tiene nexos con el narcotráfico y que está relacionado con el asesinato de su primo Daniel Jaime Martínez el pasado 11 de julio, según afirmó el Procurador de Justicia Daniel Chowell Arenas el lunes pasado. HALLAN A OTRO EJECUTADO EN SANTA ANA PACUECO; PRESUMEN ERA "NARCO" Ayer en Santa Ana Pacueco fue localizado el cuerpo de un hombre que fue ejecutado de un balazo en la cabeza, la víctima fue encontrada en el interior de una camioneta último modelo. Fuentes allegadas a la investigación, presumen que José Manuel Ramírez Macías tenía nexos con el narcotráfico y al parecer era el cabecilla de la banda de los "Garbanceros" que opera principalmente en La Piedad, Michoacán. INVESTIGAN VÍNCULOS CON NARCOS DE DOS EJECUTADOS EN CANCÚN Rubén Darío Fuentes fue ejecutado, aparentemente, por trabajar para las dos células del narcotráfico en Cancún. El hombre que fuera baleado en el billar "El Marqués", fue reconocido como miembro del grupo de "Los Pelones" y, al parecer, había decidido tener "doble tirada" y por ello fue asesinado, de acuerdo con un reporte que publica el periódico Por Esto! de Quintana Roo. En los primeros informes obtenidos sobre el caso, se ha encontrado que Darío Fuentes perteneció al grupo del Cártel de Sinaloa en el año 2000, cuando fue detenido por el traslado de drogas. TENÍA EJECUTADO ANTECEDENTES: PJE La víctima fue identificada como Andrés Ramírez Durán, de 30 años de edad y quien tenía su domicilio en Avenida San Nicolás 11507, en el primer sector de la colonia Las Puentes, informó Alejandro Garza y Garza, subprocurador de Ministerios Públicos. Agregó que la principal línea de investigación es que el ahora occiso tenía nexos con el crimen organizado y últimamente se dedicaba al robo masivo de vehículos, por lo que todo hace suponer que se trate de una venganza por parte del crimen organizado. IDENTIFICAN A VÍCTIMAS Los ocho cuerpos calcinados y cuatro más acribillados hallados en una zona rural de las inmediaciones de la capital nayarita el martes, corresponden a un presunto jefe del narcotráfico local y a parte de su banda. Con esto, a la gente le llega un mensaje claro de la autoridad: quien les manda, por eso los mataron. Pero la sociedad, tan receptiva que a veces es, da como válido el actuar del poder ejecutivo, a través del órgano ministerial y con lo único que se queda es con un tétrica moraleja: no pises terreno fangoso porque vas a terminar igual que ese. LAMENTA MUERTE DE EX JUDICIAL Como lamentable consideró el gobernador Guillermo Padrés Elías el asesinato del ex jefe de grupo de la desaparecida Policía Judicial del Estado, Juan Antonio Contreras Domínguez, muerto a balazos cuando salía de su despacho en la colonia Centenario. Padrés Elías mencionó que las líneas de investigación marcan claramente lo que ya había dicho, de que las personas que se dedican a actividades ilícitas relacionados con el crimen organizado tienden a tener altas las posibilidades de ser heridos o de perder la vida ante lo cual hace un llamado a los jóvenes y la ciudadanía en general para que se alejen de esas actividades y se cuiden de este tipo de "hechos lamentables.” “Por eso el mensaje es muy claro para nuestros jóvenes, para la sociedad”, continuó, “ayúdennos, aléjense de esa actividad, o las personas que se dedican a esa actividad, porque la violencia ahí radica, en las personas que se dedican al crimen organizado”. Como medida preventiva dentro de la gente común y corriente puede que esté bien. Con esa política criminal tan aleccionadora no creo que haya muchos voluntarios que quieran correr con la misma suerte que el tipo que yace tirado en la calle ante las estupefactas miradas de curiosos, reporteros y autoridades, pero en el fondo esto se presta para justificar una inactividad institucional ante estos hechos, con la complacencia, incluso, de la propia sociedad. La acción penal, sin embargo, se extingue sólo por las siguientes causas: la muerte del delincuente (no de la víctima), el indulto, la amnistía, el perdón o consentimiento del ofendido, la prescripción y, del algún modo, la rehabilitación, con los bemoles que esta última pueda tener. Entre éstas no se encuentra el que el ofendido o la víctima -en este caso el ejecutado- cuente con antecedentes penales -formales o informales- o que traiga en su haber varios fierros en la lumbre. No obstante, la autoridad se atribuye una facultad de facto, y luego de dar santo y seña sobre la biografía no autorizada del ejecutado, que a pesar de saber todo sobre él nunca lo detuvo, ahora le es útil para cortar por lo sano cualquier indagatoria. No se trata de negar una realidad ni tampoco asumir la defensa de quienes, de acuerdo a las afirmaciones tan categóricas del Estado, eran unos derechohabientes del crimen organizado. Con la alta credibilidad que tiene el buen gobierno, no tendríamos porque dudar de su dicho. Pero no olvidemos que en esta hostilidad nacional, ha muerto sin deberla pero sí temerla, mucha gente de la sociedad civil, entre ellos estudiantes, niños, mujeres y para encubrir la torpeza del batallón compuesto por el comandante en jefe Felipe Calderón, sus huestes de verde olivo y los tres niveles de gobierno o por haber perdido la brújula criminológica y que los hace pensar que los homicidios sólo se cometen a causa del tráfico de estupefacientes, bastará decir que alguien es narco, primero para estigmatizarlo ante la opinión pública y sus propios familiares y segundo, para no desentonar con esa criminalística a la mexicana donde la prioridad es investigar todo sobre la víctima y, si el tiempo lo permite, ahí veremos quienes fueron los presuntos responsables de su muerte. EDIL LIGA A VÍCTIMAS EN DURANGO CON NARCOS Daniel Delgado, presidente municipal de Pueblo Nuevo, Durango, donde el domingo fueron ejecutados 10 jóvenes y niños, dijo que gente cercana a las familias de las víctimas relacionan a los fallecidos como familiares de narcotraficantes, por lo que el crimen podría ser una venganza. A pregunta sobre si los niños podrían ser familiares de narcotraficantes, el Edil dijo: "Algunos sí, no puedo afirmar que todos. Personas que conocen a las familias dicen que los niños son familiares (de narcos)... es lo lamentable". AUTORIDADES INVESTIGAN VÍNCULOS ENTRE EJECUTADOS Y DELINCUENCIA La PGR y la PGJE fortalecieron la hipótesis de que las víctimas de la reciente masacre de 15 estudiantes y civiles en Ciudad Juárez, podrían tener relación con la delincuencia, luego de localizar en el domicilio donde se realizaba la fiesta estudiantil, dos fotografías de armas de gruesos calibres. TEC DE MONTERREY: MUEREN A TIROS DOS ALUMNOS DE EXCELENCIA. VÍCTIMAS FATALES NO ERAN SICARIOS Las dos personas que murieron el viernes en Monterrey luego de un enfrentamiento entre sicarios y militares no eran criminales, sino alumnos de posgrado becados por excelencia académica en el Tec de Monterrey. SI VAN A DAR LA BATALLA QUE SEA DE FRENTE: GÓMEZ MONT Ante el incremento de la violencia en el estado de Tamaulipas, el secretario de Gobernación Fernando Gómez Mont, exigió a los representantes del crimen organizado que no se amparen en agresiones contra inocentes. "Si van a dar la batalla, que lo hagan de frente, porque en el gobierno federal no estamos embozados". *** Pero la sangre llama y hubo de venirse a Hermosillo este año porque ya no quería extrañar más a la familia: la de origen.
A LA CAZA DEL GALLO CLAUDIO (…O EL OTRO COMBATE) Le apodan El Gallo Claudio desde su adolescencia, cuando empezó a cambiar de voz y sus palabras se escuchaban en dos tonos, en dos inflexiones que pa recía que al hablar, alguien, en coro ladino, le estaba haciendo segunda. José Roberto Murillo Gastelum, alias El Gallo Claudio, no está esa tarde del 28 de enero cuando el barrio El Jito de la ciudad de Hermosillo es sitiado por la tropa. Han llegado al barrio al mando de la superioridad y la ostentación de la fuerza (bruta). Hasta pararse en dos chuecos callejones entraron quemando llanta más de siete unidades de distintas corporaciones policíacas. En la retaguardia, cercanas a la casa de la cultura y con las torretas encendidas, están dos patrullas en media calle impidiendo el paso de los carros que venían del norte. En la calle Revolución, la boca grande que apunta hacia los primeros callejones del Jito, están otras patrullas dos besándose de cofre a cofre e impidiendo que pasen los carros que vienen del sur. El corazón del barrio se encuentra atestado de muchas más. Muchas. La zona parece una gran discoteca a cielo abierto: las luces de las torretas destellan por doquier. Los radios sueltan voces etéreas en claves ensalzadas por sus interlocutores que parlan misteriosos entre sí. En el corazón del Jito se cruzan gatos y perros espantados. Los vecinos se repliegan en las orillas de las bocacalles y otros, desde de sus casas de agrietado material y de lavaderos a medio caer, ven con asombro morboso a ese escuadrón vestido de negro y enmascarado que está a la espera de la señala de ataque. En el corazón del Jito llora un niño y las mujeres se aconsejan y se van. Allá en lo alto, como si de él fueran a descender, sobrevuela un helicóptero y en su puerta donde les pega el aire fuerte están dos hombres expectantes con arma larga en mano, en franca posición de tiro. La puerta de la casa del Gallo Claudio es abierta con escasa delicadeza y los agentes entran temerariamente aventando todo lo que esté a su paso. Es así como inicia la ejecución de la orden de cateo número 52/2010, librada por el Juzgado Sexto Federal Penal Especializado en Cateos, Arraigos e Intervención de Comunicaciones. En la casa sólo están los hermanos Héctor Julio y Martín Murillo Noriega. El primero es el papá del Gallo Claudio, el segundo es su tío. Los agentes van por ellos hasta el patio donde estaban y le preguntan con voz tronante que si de quien era la casa. A los dos los sacaron del domicilio y continuó el operativo. En esa casa vive desde hace muchos años don Héctor Julio. En el fondo, en un cuarto remozado por el mismo, habita El Gallo Claudio con su esposa y sus dos hijas. Esa tarde no esta ninguno de los dos. José Roberto, El Gallo Claudio anda para el centro de la ciudad, su esposa Raquel Mendoza anda en la costa de Hermosillo. Los guardianes del orden ya andan empujando cada puerta, ya andan escudriñando cada mueble, ya andan husmeando cada huella. El cuarto del Gallo Claudio y la casa de su papá ya son un desbarajuste. Un cajón quedó allá, un colchón está en el borde la cama y los agentes, prestos, acarrean aparatos hacia fuera de la casa donde vive el Gallo Claudio. La orden de cateo número 52/2010 va perdiendo rumbo. Como si encontraran una veta para su infalible indagatoria, los encapuchados de negro recogen uno, dos, tres, cuatro uniformes militares. Los elementos de la unidad Mixta de Atención al Narcomenudeo no cesan en su afán por dejar ese territorio a salvo del crimen y, por el marcado peligro que, según ellos, han de representar para la sociedad, acopian, según cuentan los afectados, unas botas, unas fotos del Gallo Claudio y de su hermano, un DVD, un X-Box, un Play station. La prensa al día siguiente es parcial en el reporte: “El operativo realizado por efectivos de la Procuraduría General de la República en la colonia El Jito, en Hermosillo, concretó el arresto de tres presuntos distribuidores urbanos de enervantes y droga asegurada además de indumentaria tipo militar”. El Gallo Claudio no se ve por ninguna parte. Su padre y su tío están ahora a merced de los uniformados. No obstante, nunca se los llevan detenidos. La lógica invita a pensar que nada se ha encontrado que pueda ameritar su aprehensión. Además de las botas, un DVD, un X-Box, un Play station y los uniformes militares, nada se llevan que puedan ser materia que acredite esa tan perseguida distribución urbana de enervantes. Don Héctor Julio y don Martín no son tomados prisioneros. Por eso la lógica otra vez impera: en esa casa—al momento del operativo—no se encontró ninguna droga (se testifica). Pero el boletín refriteado días después en algunos medios, enjuicia diferente, tanto que parecería referirse a otros hechos: “Ahí aseguraron catorce envoltorios con marihuana con un peso total de 99 gramos, 8 envoltorios con cocaína, con un peso de 5 gramos 700 miligramos, una báscula gramera (y) un cartucho… una maleta con indumentaria tipo militar y documentación diversa a nombre de José Roberto Murillo Gastélum y Héctor Julio Murillo Noriega”. En estos dos últimos datos, no mienten: en el cuadro del fondo del domicilio de Don Héctor, si había, si encontraron y se llevaron una maleta con indumentaria tipo militar y documentación diversa a nombre de José Roberto Murillo Gastélum y Héctor Julio Murillo Noriega”. La maleta con indumentaria tipo militar que causó suspicacia en los agentes y una parte de los documentos pertenecen al Gallo Claudio. El resto de papeles pertenecen a su papá, que por vivir ahí, es lógico—como lo hace cualquier ciudadano normal—que los tenga bajo su resguardo. El 12 de Enero de este año, José Roberto Murillo Gastelum, alias El Gallo Claudio volvió a Hermosillo, luego de permanecer destacamentado por casi cinco años en la localidad de San Quintín, municipio de Ocosingo, Chiapas como cabo de sanidad. Es decir, El Gallo Claudio acababa de causar baja como militar y nada tiene de extraño que tuviera en su casa esos uniformes los cuales estaba por entregar en esta zona. El Gallo Claudio, si el censo está actualizado, era uno de los 1233 habitantes que en promedio pueblan esa región Chiapaneca. Pero la sangre llama y hubo de venirse a Hermosillo este año porque ya no quería extrañar más a la familia: la de origen. Aquí pretende ingresar al ISPE pero ha de volver a tramitar eso papeles que ya había correteado porque ahora están en poder de un representante de la ley, como parte de las delicadas evidencias halladas en la casa situada en la casa ubicada en el callejón Mina que reventaron los prácticos agentes. Mientras ese empleo venía, El Gallo Claudio guardaba catorce mil pesos en su cuarto, como parte de la liquidación y fondo de ahorro cuando causó baja del ejército. Con ellos pretendía sobrellevarla él, su esposa, y sus dos hijos: el que venía en camino y otro que apenas tiene ocho meses de nacido. La tarde del 28 de enero, como le hiere esa fecha, porque ese dinero también desapareció. El Gallo Claudio no sabe donde quedó por que él andaba en el centro. Jura que no tiene ningún vínculo con los hechos que motivaron la orden de cateo. “Habla con el bueno”, le sugirieron en la Unidad Mixta de Atención al Narcomenudeo como si ese fuera el camino infalible que había que andar para su exoneración. El Gallo Claudio piensa en voz alta y dice ahí mismo que presentará una denuncia. “¿Estás seguro?” lo inquiere su interlocutor, en una encubierta, ambigua advertencia para que la piense bien antes de dar ese paso. Su papá, Don Héctor Julio, optó por otras instancias y fue a interponer una queja ante la CEDH. De la misma, hasta ahora, no se les ha informado ningún avance o si de plano el organismo declinó al respecto por razones de competencia. Piden, eso si, que en este tema su presidente no recurra a la manía de declararse neutral como lo ha venido haciendo hasta ahora con otros temas. El despliegue de un día antes no impide que “El Gallo Claudio” reanude sus ejercicios diarios y, como siempre, tal como lo llegó a hacer antes, tal como lo viene haciendo desde que llegó de Chiapas, va a correr rumbo a La Sauceda y de regreso es interceptado por unos llamativos agentes que siguen peinando el área. Le palpan todo el cuerpo, le preguntan donde vive, le solicitan con singulares modales, que les de su nombre: José Roberto Murillo Gastélum, responde El Gallo Claudio, sin ambages y les apunta hacia la casa donde vive. Los abordantes no repararan por dichas generales y el Gallo Claudio, sudoroso, sigue al trote su camino. En insuperable coordinación, las autoridades de los tres niveles de gobierno han continuando haciendo su trabajo en pro de ponerle fin a esta enraizada delincuencia, todo con la firme idea de regresarnos el sosiego. Los medios haciendo su labor, ponen su granito de arena en esta cruenta batalla y lo difunden: “Drogas, armas, cartuchos y personas detenidas resultaron en tres cateos realizados el viernes por la Policía Federal Ministerial en un operativo conjunto con agentes estatales y municipales en las colonias El Jito y Piedra Bola de Hermosillo”. A la hora de atacar a estos temibles distribuidores urbanos la fuerza pública no escatima en equipo y material humano con tal de brindar seguridad y abatir este flagelo: “Después de casi dos semanas de un primer operativo contra el “narcomenudeo, decenas de policías de los tres niveles de gobierno en alrededor de 30 patrullas regresaron al barrio de El Jito en busca de drogas”. Los resultados son insuperables. Además de un par de detenidos que, a decir de los lugareños ya andan libres, el arresto de otras dos personas que se encontraban con cigarrillos de marihuana, un arma de fuego, calibre 9x18 mm., con su respectivo cargador, dos pistolas calibre 22 y 16 cartuchos, lo confiscado en estos operativos puede considerarse como histórico: Catorce envoltorios con marihuana con un peso total de 99 gramos, 8 envoltorios con cocaína, con un peso de 5 gramos 700 miligramos 3 gramos 900 miligramos de cocaína y 2 gramos 800 miligramos de marihuana. 16 envoltorios con 70 gramos 200 miligramos de cannabis, 28 envoltorios con metanfetamina que arrojó un peso de 2 gramos 300 miligramos y 2 bachas cigarrillos de marihuana que dejaron a medio fumar el par de individuos arrestados. Vaya que esta guerra contra la maldad viene fuerte y parece no haber concesiones: el hampa del mundo tiembla y, huidiza ante tan duros golpes, ya piensa seriamente en abandonar este impúdico negocio. © Miguel Ángel Avilés
*** Don Manuel le señaló lo que acababa de hacer y lo que pudo haber ocasionado y la dama en respuesta le recriminó burlescamente el por que traía a esas niñas como pasajeras: “¿no pudiste subir a más?”, preguntó la dama con una puya deslindadota, con una ironía de mala calidad.
DON MANUEL Y UN CAFRE (rumbo a la sección 54 del SNTE) Por Miguel Ángel Avilés Don Manuel es un señor de edad avanzada que se gana la vida trabajando en su taxi. Su taxi es de modelo atrasado pero don Manuel se esfuerza (y le cuesta) para traerlo presentable ante sus clientes. Don Manuel pues, es una buena persona que todos los días sale de su casa a trabajar honestamente. El viernes 5 de marzo cerca de la una de la tarde él estaba en su sitio y ahí fueron solicitados sus servicios por unos pasajeros de los cuales, uno era adulto y cuatro eran menores de edad que acaban de salir de la secundaria. Don Manuel echó las mochilas de las niñas a la cajuela y con el debido cuidado se dispuso a salir, pero hubo de frenar de improviso porque otro carro de manera brusca, como si le urgiera llegar a su destino, golpeó la carrocería del carro de Don Manuel y, a pesar del tráfico de esa hora, hizo por avanzar a toda consta. La conductora de ese carro se percató de lo que hacia, vio que Don Manuel llevaba pasaje, supo que había golpeado el carro de este pero aún así, sin inmutarse al respecto, insistió en avanzar y lo hizo en forma arriesgada pasando la confluencia de la calle Rosales y Boulevard Hidalgo, convertida en un verdadero cafre. Para entender el contexto semántico de esta palabra y luego no vayan a decir que injurio, habremos de recordar que el término cafre, se utiliza en México para designar a una persona detrás del volante de cualquier vehiculo automotor que infringe constantemente las ordenanzas y reglamentos de tránsito urbano y de carreteras. Usualmente se trata de personas despóticas y engreídas que, al provocar un accidente, tienden a apabullar o intimidad a otro involucrado, nunca se aceptan culpables de nada. Ante tal definición, ya no nos cabe la menor duda: esta persona que dañó-aunque leve-el patrocinio de don Manuel y que pudo lesionar a los pasajeros, es un cafre. Ella no hizo por pararse para ver lo que había hecho o cuando menos para pedir una disculpa. Don Manuel la miró como avanzaba casi doscientos metros y también cuando la dama (pensando tal vez más que nunca en el lema sindical “Unidos somos mejores”) hizo por meterse al estacionamiento “Hermanos Moreno Yepiz” de la sección 54 del SNTE cual si fuera para ella el refugio de su impunidad. Fue hasta que se percató que don Manuel la había seguido cuando ella detuvo su marcha en la rampa que está a la entrada del estacionamiento y como si fuera la agredida, no la responsable del percance, se bajó con tal desfachatez echando mano a sus fierros como queriendo pelear e increpó a Don Manuel cual bravucón borracho en una cantina que se indignan con el de la mesa de enfrente porque este le llamó la atención por sus ofensas. La dama—sin dar tiempo de nada—increpó a don Manuel y primero le reprochó del por qué la había seguido. Don Manuel le señaló lo que acababa de hacer y lo que pudo haber ocasionado y la dama en respuesta le recriminó burlescamente el por que traía a esas niñas como pasajeras: “¿no pudiste subir a más?”, preguntó la dama con una puya deslindadota, con una ironía de mala calidad. Don Manuel le pidió respeto y le señaló los daños provocados a su carro que si bien eran leves, lo obligaban a poner de sus nimios bolsillos para afinar lo estropeado y pintarlo. “Como eres de exagerado”, “¿qué le hice, dónde, qué le hice?, no sea escandaloso” acusó la dama en tono despectivo, sin el mas mínimo respeto hacia don Manuel que a pesar de todo, la exhortaba a la cordura. “Sólo déme cuando menos para lo de la pintada” le propuso don Manuel, ya para entonces indignado por tanta desvergüenza de la dama. Ella sonrió con cinismo y dejando a don Manuel sin respuesta, engallada tomó su celular y comenzó a llamar, mientras caminaba alrededor del carro que conducía, una camioneta Dundstar GL color verde de la marca Ford, modelo 1995, con número de serie 2FMDA5143SBA92327 y con placas VYW3632. No es la única vez que a bordo de dicho carro se cometen estas faltas. El 25 de Febrero de 2009 fue infraccionada por estacionarse en zona prohibida o peligrosa y según boleta número 546863 se le impuso una multa por $354.18. El 14 de Enero de este 2010 de nuevo fue infraccionada por estacionarse en zona prohibida o peligrosa y según boleta número 697475 se le impuso una multa de $641.76. No sabemos si las habrán pagado, pero si ve a este carro transitando por ahí, mejor sáquele la vuelta. El bólido conducido por la dama, esta a nombre de Guadalupe Leticia Acuña Núñez quien por cierto, al menos que sean homónimos, aparece en la lista de aportaciones de simpatizantes en especie en campañas federales electorales (sic) del Partido Nueva Alianza, ese mismo que fue creado a propuesta del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, que es liderado por la insurrecta, la casi indigente maestra Elba Esther Gordillo y que en Sonora, hoy en día ante el Congreso Local, está representado por los diputados Daniel Córdova Bon, Jorge Antonio Valdez Villanueva y Oscar Manuel Madero Valencia. Don Manuel—el taxista no el diputado—nada sabe de todo esto. Mucho menos milita en un partido político (a lo mejor porque él si tiene cosas que hacer). Don Manuel (a lo mejor también por eso) es una persona decente y trabajadora (de nuevo me refiero al taxista, no al diputado). Sólo le reclamaba a la dama que tomara conciencia de lo que había hecho y que cuando menos se dignara a cubrierle los gastos que él erogaría. La dama, después de unos minutos, fue a su carro y de su bolsa extrajo doscientos pesos y se los entregó con desdén a don Manuel. ¡Llorón!, le soltó a don Manuel cuando este recibía el dinero. Quisiéramos pensar que lo hizo a manera de desahogo o a lo mejor nomás para darnos la última demostración de su finura. © Miguel Ángel Avilés *** ¿Quién por omisión o comisión dejó que encendiera la primera chispa? ¿Quién el fuego? ¿Quién el humo y los lamentos? ¿Quién las muertes, las muertes, las muertes, las muertes, las muertes, las muertes?
A quien corresponda Estas preguntas se hicieron pocos días después de la tragedia. Algunas, para deslindar o para reconocer o evidenciar responsabilidades, ya quedaron respondidas. Las más, aún no tienen respuesta. Al cumplirse otro mes de esa indeleble tragedia, aquí están de nuevo para que se terminen de contestar o se formulen otras. Por “Yeyé, Emilia”, “El Plinchipe”. Por todos los demás que murieron. Por todos los que están heridos para siempre. Por nuestra memoria. Por nuestra vergüenza.
© Miguel Ángel Avilés *** Paquita era hija única. Sus padres la habían tenido ya muy grandes cuando las esperanzas de un embarazo estaban por perderse.
SOY PAQUITA Me acuerdo cuando en el 2006 se pusieron de moda los cuellos ortopédicos. Mi amiga Paquita trajo por buen tiempo uno y no perdía ocasión para hablarnos, según ella con gran elocuencia, de su esguince cervical. Paquita, sin embargo, escondió la dulzura quien sabe donde y como si hubiera sufrido un exorcismo, pasó de ser una niña atormentada por las inclemencias de su vida a una señorita vestida por la autosuficiencia y el encono, la petulancia y la altivez que no en pocas ocasiones le acarreó aborrecimientos y rivalidades con sus nuevos compañeros de secundaria. *** Pasan de las ocho de la noche. Paquita escucha su música y, pensativa, le echa un vistazo al techo. Luego se para y se queda quieta mientras ve por la ventana. No puede dormir. Desde hace días papá y mamá no le preguntan nada sobre la escuela. Sabe que pronto acabará el bachillerato y la verdad no tiene idea para donde va agarrar. *** …una loción para dama, 3 control remoto y una bolsa para dama. 8 latas de cerveza, ropa interior para dama -tangas- y una caja cerrada conteniendo juego para adultos. ![]()
Pobre Teo, cuando no le llueve le llovizna. Primero le llueven un rosario de acusaciones en su contra por diversos delitos de carácter federal, y luego le lloviznan malcriadeces en lo que aún le queda como patrimonio ahí en tan hermoso puerto donde le echaron el guante las fuerzas Reales de Felipe Calderón. Pobre Teo. Eduardo Teodoro García Simental, alias "El Teo", "K-1" o "El tres letras", fue detenido el pasado 12 de enero por elementos de la Policía Federal en el fraccionamiento FIDEPAZ de la bella capital sudcaliforniana , y actualmente se encuentra recluido en el penal de máxima seguridad de El Altiplano, úbicado en Almoloya de Juárez, Estado de México. De acuerdo a los diversos boletines refriteados por la prensa, el angelical gordito enfrentará cargos por los delitos de secuestro, homicidio, robo con violencia, extorsión y delincuencia organizada, por enlistar lo menos. Pobre Teo. Luego del fuerte operativo por tierra y aire que inició la policia federal poquito antes de las seis de la mañana de ese martes, a bordo de helícopteros,autobuses y vehículos que “parecían particulares”, con decenas de elementos portando armas largas, el Teo, como le dijeran los Martínez, cayó en la redes del león. Las crónicas coinciden en que se escuchó una explosión en la zona, segundos después cinco helicópteros sobrevolaban el domicilio ubicado en Pez Vela y Sardina, número 710, teniendo que forzar la puerta principal para entrar (supongo que porque primero tocaron y el Teo no les abrió) Después una de las aeronaves aterrizó en la colonia Fidepaz y en ella se subieron unas maletas negras. Alrededor de las 8:00 horas los elementos se retiraron en su totalidad despegando en aeronaves desde el aeropuerto de La Paz, que ahí tenían en cortito a poco más de cinco kilómetros del punto en que se realizó el operativo. El Teo fue llevado más tarde hasta la ciudad de México, y la zona permaneció acordonada, impidiéndose el tránsito por espacio de dos horas hasta concluir la acción. Pobre Teo. Tras de sí quedó su casa marcada con el número 710 de la calle Pez Vela esquina con Delfines, del Fraccionamiento FIDEPAZ, ese lujoso conjunto habitacional cuyos pobladores electrónicamente anuncian: ESTAMOS COMENZADO CON UNA NUEVA ETAPA, Y POR ESO: EL COMPROMISO DE VIVIR EN ARMONIA CON LOS DEMAS QUE VIVEN EN NUESTRO ALREDEDOR. La vuelta al mundo le han dado en particular las imagenes de esa casa de pulcro color blanco con tres creciditas palmeras al frente, algunas más pequeñas en los jardines, con amplio tercer piso, tres recamaras, una sala de estar y alberca con jacussi. Ahí, y a sus alrededores corre un airesito fresco que viene del mar que la zona tiene a junto. Esa zona, y en particular la propia, era la que por obias razones debio de quedar resguardada, asegurada, fuertemente custodiada, pero a los dos días, por ejemplo, sin obstáculo y sin vigilancia policial, un grupo de reporteros pudo entrar a la residencia haciendo constar que la puerta principal se encontraba abierta con la puerta desintegrada y sin ninguna señal de advertencia. Pobre Teo. Y es que así como lo hicieron los reporteros, varios más lo pudieron hacer. Lo hicieron algunos curiosos no más para saber como vive alguien gracias a los frutos de la delincuencia organizada. Lo hicieron fulano, mangano, perengano y otros tantos, y también lo hizo, para mayor desgraciada del Teo, la delincuencia desorganizada. Solidarios con el caído, algunos vecinos del exclusivo fraccionamiento FidePaz, que solicitaron el anonimato, ya habían denunciado a las autoridades judiciales que, ante la falta de vigilancia, la lujosa residencia del Teo, estaba siendo saqueada por vándalos. Y si las fuerzas del orden ya habían apañado a tan afamado malhechor, cuantimas aprehenderían a unos bizantinos pelafustanes de cuarta. Faltaba más. Sin necesidad de espectacular operativo con helícopteros, autobuses y vehículos que “parecían particulares”, con decenas de elementos portando armas largas, primero se detuvo a Héctor (el nombre completo no lo pondremos para no exponerlo a la represalia como sí lo hicieron otros medios) de 18 años quién fue sorprendido por los uniformados cuando salía junto con otras dos personas de ese domicilio. Cuando este robo se cometió, las 4:30 de la madrugada marcaba el reloj. Más tarde se registró un segundo robo, al filo de las 17:00 horas. Fueron detenidos a quienes, por las razones ya mencionadas nomás lo mencionaremos como Daniel de 19 años, y un menor de edad. Como si el daño patrimonial en contra del Teo no fuera bastante, a las 19:50 horas del día del mismo domingo 17 de Enero fueron detenidos por los municipales preventivos, Pedro de 18 años de edad, y Cristian de 26 (también obviaré sus apellidos pues han de imaginarse que de saber el Teo de esta afrenta que le hicieron estos muchachos, la venganza privada en su contra puede ser peor que la pena que le impongan nuestros representantes en la tierra del Estado de Derecho. Pobres muchachos. Yo no sé cómo sorteará la justicia estos dos roles que a partir de la detención de estos peligrosos sujetos, jugará el Teo. Por un lado y a estas horas ya tiene el carácter de procesado por la ristra de delitos tanto del fuero común como del fueron federal que ya anuncié. Por el otro, ante la justicia sudcaliforniana, el Teo tiene el carácter de ofendido por los robos y los daños cometidos sin consideración alguna en su contra, y es el Ministerio Público local su legítimo representante ante tales ilícitos. De plano no me imagino a dicha representación social pidiéndole al Teo que presente y ratifique su denuncia por estos hechos. Tampoco me imagino a la PGR haciendo del conocimiento de la autoridad competente de lo qué pasó en la casa que habrían de resguardar. Mucho, pero mucho menos, me imagino al abogado particular o de oficio de los muchachos detenidos ofreciendo pruebas de descargo a favor de sus defensos: una ampliación de declaración del Teo, una reconstrucción de hechos en el ya popular domicilio, ahí ante la deleitable alberca con jacuzzi, un careo entre el Teo y los muchachos, una diligencia de identificación y devolución de lo robado al ofendido Teo. Pobre abogado. Por cierto, se me pasaba algo que pudiera ser toral en este embrollo. Cuando se menciona lo robado por estos intrépidos muchachos, en los tres robos se da fe como materia del botín, de singulares objetos como los siguientes: Prendas de vestir, así como lociones y otros objetos propios para damas. 17 Shorts, 7 faldas, una faja para dama, 8 blusas para dama, 10 ganchos para ropa, un suéter, 5 pantalones para dama, 4 toallas para baño, una cobija, 2 cobertores, una almohada, una pantalla plana marca Sony, un par de huaraches, 21 diademas para dama, 5 pinturas para uñas, 2 desodorantes, 2 cepillos para pelo, 3 rizadores para pestaña, una loción para dama, 3 control remoto y una bolsa para dama. 8 latas de cerveza, ropa interior para dama -tangas- y una caja cerrada conteniendo juego para adultos. Aquí es cuando me nace la duda sin en verdad el Teo era un peligroso narcotraficante o simplemente era un humilde fayuquero. Pobre Teo. © Miguel Ángel Avilés *** He sido testigo de agarrones de puertas a los usuarios, de caída viejitos, de unidades destartaladas, de vidrios quebrados, de mentadas de madre mutuas entre algún chofer y otros tantos pasajeros, de atropellados, de choques por la imprudencia del operador del camión...
![]() TRANSPORTE URBANO: TARIFA ILEGAL Por Miguel Ángel Avilés
T R A N S I T O R I O S
*** Cual si en ella se condensara toda su obra, estos valerosos personajes fueron conocidos, por el común de la gente, más por una frase en particular que según dijeron que por el resto de lo que hicieron o dejaron de hacer en su paso por esta vida.
Cuándo estábamos en la primaria era común que los maestros nos hablaran con orgullo de las frases celebres que nos habían legado para la posteridad los hombres y las mujeres ilustres que nos dieron patria. *Escucha de lunes a viernes el programa de radio Sicofante (www.sicofante.com), transmitido desde Pensilvania por el escritor mexicano Alejandro Ramírez Arballo a partir de las 8:00 de la noche tiempo del pacífico. *** Palabras más, palabras menos, eso mismo dijo Luis pero a su manera. MI AMIGO LUIS Y NUESTRO IDIOMA Mi amigo Luis, que es maestro universitario y mejor persona, me regaló el libro Los 1001 años de la lengua española del autor Antonio Alatorre. Aunque mi amigo Luis lo niegue, yo estoy seguro que en el fondo me lo dio para que por fin, con la ayuda de este ejemplar, yo aprenda a escribir bien o para que no cometa tanta barrabasada con el lenguaje cuando estoy escribiendo. Alatorre narra la historia de la lengua española en un libro no técnico destinado a lector de la calle, el lector general, al que compra libros sin otra finalidad que leerlos. Luis suele conversar con pasión sobre este tema; es especialista en lingüística y sin percatarse quizá o reservándose el cobro de sus honorarios para cuando yo ya quede pulidito, algo muy, muy difícil, me ha compartido muchos de sus conocimientos al respecto. Tengo muchos mas amigos, quizás más de los que merezco, y de todos tengo algo que contar. Por ejemplo, tengo una amiga, de la cual obviamente no diré su nombre, que un día me la encontré y me salió con la novedad que se iba para el otro lado a perfeccionar el inglés. Al escucharla, yo, con toda inocencia, le sugerí que por qué mejor antes no se quedaba aquí en México a perfeccionar primero el español. No creo que la causa haya sido este comentario pero desde entonces mi amiga no me ha vuelto a buscar para confiarme algo. No sé si atendió mi sugerencia o si ahora es toda una políglota; al que sí he seguido viendo es a mi amigo Luis, y cada vez que lo hago casi lo termino agarrando del brazo para que no se vaya porque las conversaciones con él, las cuales siempre están salpimentadas con un gran sentido del humor, se tornan muy interesantes. Claro, por lo que dice Luis, no por lo que digo yo. Me lo encuentro entre el departamento de blancos y carnes frías de una cadena comercial, o en un café o en su fuente de trabajo o en una reunión de sano esparcimiento y hacemos (hace él, más que nada) un análisis lingüístico de algún tema vigente de la nota roja, o lo someto a científico interrogatorio sobre un tema que por ahí yo traiga pendiente en relación a lo que él sabe, o recojo de él lo que para mi son novedades conceptuales como pudiera ser el significado de idiolecto, entonación, idiotismo o cualquier otro giro o expresión idiomática; me sugiere un libro (de seguro, con la misma intención que comentaba al principio), o le pongo a consideración alguna idea o algún texto literario de mi autoría; o se sumerge en las variantes dialectales del español o me cuenta sus experiencias como maestro de latín, porque también sabe un resto y ha dado clases de latín (aunque debo de aclarar que las charlas que tenemos él y yo siempre son en español). *** Y cuando se los digo, no pudo evitar recordar al señor aquel que, sintiéndose muy imprescindible después de algunos días de farra, llegó gritando con la buena nueva a su casa: ¡ya volví!!...pero desde la cocina se oyó una voz de mujer que replicó con gran indiferencia: ¿ah sí, a poco te habías ido?
He vuelto Por Miguel Ángel Avilés He vuelto. Anduve por ahí tratando de componer el mundo pero no pude. Primero, porque mis limitaciones son mayores a las que pensaba y segundo, por que este mundo en el que nos toco vivir, salvo prueba en contrario, no tiene remedio. Al menos por ahorita. Pero una gitana leyó mi mano y me ha dicho que el futuro es muy caprichoso y voluble, de tal suerte que este nubarrón que cubrió a mi fracasada encomienda, mañana puede convertirse en un cielo despejado y, entonces sí, mi titánica misión habrá sido cumplida. Se los juro. Por lo pronto aquí estoy de nuevo, desempolvando este espacio y queriendo decir muchas cosas que de tantas, no se por donde empezar. Pudiera ser por el principio, me gritan los convencionales como tallándome en la cara la obviedad, pero ahí esta la clave y de paso esta su error: son tan infinitas las formas de por donde abordar un tema que no necesariamente tengo que empezar por el principio. Es mas, para que se le quite a mis detractores, romperé con el modelo tradicional del cuento de entrada, nudo y desenlace y empezaré por donde a mi me de la gana. Por ejemplo, puedo empezar diciéndoles que la guerra que vive México a los niveles político, ideológico, económico, tecnológico, militar e informativo entre los dos principales bloques, narcotraficantes y autoridades, me tiene de sumo preocupado. No alcanzó a distinguir si dicha guerra es una guerra regular, entendida como aquella que se establece entre dos ejércitos estructurados que utilizan tácticas convencionales, o una Guerra irregular considerada como la que se establece entre un ejército regular y grupos inestables, no regulares de combate. Apuesto a que serán ustedes lo que me sacarán de la duda, por eso no debo preocuparme, pero para ir avanzado, por lo pronto la consideraremos simplemente como una bruta matazón. Eso si: para efectos de imagen en el exterior creí oportuno remachar, dejar muy muy claro que esta cruenta batalla se da entre el crimen organizado y nuestras legítimas autoridades, como dos bandos antagónicos, irreconciliables, ya que luego de tantas noticias que evidencian la confabulación que desde tiempos inmemoriales ha tenido la famia con los guardianes del orden, la opinión pública nativa ya les da la categoría de sinónimos. Al respecto y nomás por una tonta idea de cuidar “el que dirán” o salir con que “la droga sucia se lava en casa” con respecto a los extranjeros que arriban al país, no soy de la idea de que se tenga que andar con simulaciones y cosas por el estilo, sino que hay que dejarles muy claro a estos, por ejemplo a través de un tríptico que se reparta en las puertas de llegada de los aeropuertos o con el apoyo de la agencias de viajes, que lo que pudieran leer en los periódicos, ver en la tele, o peor aun, presenciar en plena calle de cualquiera de las ciudades que visiten, es el México de hoy, el real y que de ninguna manera se trata de una de las tantas representaciones escénicas que, como si volviéramos al pasado o como si estuviéramos en el lugar de los hechos de aquellas matazones, seguramente habrán de planear los organizadores para celebrar el centenario de la Revolución Mexicana y el bicentenario de nuestra bendita independencia. No, en ninguno de las Hummer blindadas que entran escoltadas por carros de modelo reciente a los pueblos, por más triunfante que se les mire llegar a sus ocupantes, va alguien vestido de Agustín de Iturbide. Tampoco ese que en la línea fronteriza va cargando un enorme costal repleto de una hierva verde al parecer marihuana, es el pípila, ni el desconocido que le cortaron la cabeza de un machetazo y de un solo tajo está representando el papel de Hidalgo, nomás para que la gente pueda saber como pasó el cercenamiento del padre de la Patria. Esto no nada mas hay que aclararlo para deslindar a la comisión organizadora de los festejos del centenario y bicentenario, de cualquier apología sádica y monstruosa que quisieran imputarle. Es cierto que han de querer que las nuevas generaciones de nutran sobre lo que pasó en aquel entonces, pero no creo necesario que sus recursos didácticos tengan que ser tan reales. También hay que hacerlo para que la gente no camine tan campante por regiones dominadas por las fuerzas reales del narco u ocupadas por un destacamento de militares, pues en ambos casos puede ser peligroso. Sepan entonces pues que la ejecución de unas gentes cuando estos transitaban en su modelo 2009 en pleno centro de cualquier ciudad, no es una dramatización de la famosa decena trágica. Señores, tengan presente Terminaron los combates Ahora que si usted escucha que se canta algo como lo anterior, entonces posiblemente sí se ande recordando en alguna plaza, en alguna estación de radio, este acontecimiento y ahí, ni hablar, pare oreja pa que se entere como se dieron esos hechos que duraron mas o menos diez días y que culminaron con el asesinato de Madero y Pino Suárez. Pero debo de advertirles que no toda fiesta que se esté haciendo de aquí al otro año, tiene que ver con las celebraciones de estas dos históricas fechas. Porque también es probable que en una plaza, en una privada o en un pueblito, haya luz y sonido, se lancen disparos al aire y sin parar una banda desgarre notas como estas: Está de parranda el jefe Cuando vea y oiga esto, primero, no vaya a creer que es en honor de algún insurgente o de algún caudillo revolucionario o por el sólo placer de vivir en este México independiente y, segundo, por la seguridad de usted y los suyos, acelere el paso y aléjese de ahí de inmediato. Lo que sí no me queda claro es si esta crisis que estamos padeciendo y que a todos ¿a todos? nos trae bocabajeados, es real o es una dinámica de sensibilización impulsado por la propia comisión organizadora para que, desde la empatía, los mexicanos de ahora nos demos cuenta lo jodida que estaban las condiciones prerrevolucionarias. Si es lo último, hay que reconocer la efectividad de la dinámica, pues todo no has quedado bastante claro, hagan de cuenta como si estuviéramos ahí, por lo que no veo para que tenemos que seguir con el ejercicio. Ya para terminar, les comparto que me ha llegado un comunicado conjunto de la presidencia de la República y el gobierno del Distrito Federal para aclarar que lo que se descubrió hace unos días en un inmueble supuestamente de Rehabilitación de Alcoholismo y Drogadicción, de la Delegación de Iztapalapa de la capital mexicana, en donde se encontraban al parecer más de 100 personas privadas de su libertad como esclavos y que eran explotadas laboral y sexualmente, no guardan ninguna relación con los festejos conmemorativos de aquel glorioso día 6 de diciembre de 1810 cuando el héroe de la Independencia, Miguel Hidalgo, Generalísimo de América, abolió la esclavitud. Yo les creo. Y es que estoy convencido que si se pretende recordar las conquistas del pasado, hay que hacerlo con los frutos del presente y no como si estos doscientos y cien años hayan trascurrido en vano. Que caray. Pero bueno, así como uno no sabe a veces por donde empezar, tampoco sabe en que momento pondrá fin. Son mas cosas las que le quería contar, pero nos ganó el tiempo. Ahí se las iré contando poco a poco. Esta vez nomás les quería decir que he vuelto. Y cuando se los digo, no pudo evitar recordar al señor aquel que, sintiéndose muy imprescindible después de algunos días de farra, llegó gritando con la buena nueva a su casa: ¡ya volví!!...pero desde la cocina se oyó una voz de mujer que replicó con gran indiferencia: ¿ah sí, a poco te habías ido? © Miguel Ángele Avilés *** El México contemporáneo es una gran puesta en escena.
El México contemporáneo es una gran puesta en escena. No acabamos de salir de un acto cuando ya iniciamos el otro. Ahora tenemos que un tipo secuestró un avión y de pronto llegamos a pensar que era el banderazo de salida para la tercera guerra mundial. Así, con esa grandilocuencia, empezó a correr la noticia ese día 9 del mes 9 del año 2009. Pero el aparato de seguridad se puso en práctica y, en una cuantas horas, todo estaba bajo control. De acuerdo a las primeras imágenes y crónicas televisivas parecería indicar que algún miembro de la organización terrorista Al Qaeda o de la ETA había caído prisionero, gracias a la efectividad del gobierno Mexicano. Ahí estaba frente a nosotros el facineroso: se nos presentaba como el mejor ejemplo para entender el Tratado Antropológico Experimental del Hombre Delincuente, escrito por el doctor Cesar Lombroso. Un tipo de gesto aterrador, horripilante, (la etapa intermedia entre el simio y el hombre como afirmaba el doctor Veronés) pero, sobre todo, con un alto grado de peligrosidad. Era Juan Molinar Horcasitas, el secretario de Comunicaciones y Transportes, quien en breve entrevista con Joaquín López Dóriga, confirmaba que un avión de Aeroméxico, vuelo 576 de la ruta Cancún-México, estaba secuestrado por tres sujetos de quienes se desconocía su nacionalidad, aunque se presumía que eran de origen sudamericano. El suspenso nos invadía. El terror, principal propósito de estas gentes, comenzaba a expandirse por todas las regiones del planeta. La primera demanda de los extremistas ya estaba en curso: que quieren hablar con el presidente. Esa noticia se propagó como fuego en palma seca. Los minutos transcurrían y la zozobra se generalizaba. Sin embargo, dos horas más tarde, las fuerzas reales de Felipe Calderón, para tranquilizador respiro de nuestro país y el mundo entero, habían controlado la situación y los fanáticos rebeldes, gracias a Dios, estaban asegurados. Nos dijeron. Media docena de saboteadores bajaban esposados de la nave. No obstante, otra vez la labor policiaca a la mexicana había metido las cuatro deteniendo a la brava a un puñado de inocentes, entre ellos a un diputado, quizá porque al interrogarlo él les dijo que era del PT y ellos, científicamente, de volada han de haber llegado a la irrefutable conclusión que dichas letras significan Puro Terrorista. Subsanado su error, terminaron por reducir la lista de detenidos a solamente uno. De este modo pudimos ver en pantalla a ese tipo de cuidado, de sumo riesgo para el país, con rostro bonachón como si no quebrara un plato pero, según se ha nos ha dicho hasta ahora por varios medios, con probables vínculos con el crimen organizado: se trataba de Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública, quien en conferencia de prensa detallaba el operativo para rescatar a los pasajeros que venía en el vuelo y nos informaba que el temible secuestrador del avión de Aeroméxico había sido identificado como Jósmar Flores Pereira, de origen boliviano. Sobre la detención de por lo menos otros seis pasajeros del vuelo, García Luna explicó que esto ocurrió porque el pastor religioso había dicho que su conducta se produjo a partir de una revelación divina y que eran tres los que estaban realizando el acto. Y en efecto, así lo dijo el señor, pero en su revuelta mental se refería nada mas y nada menos que a la santísima trinidad, lo cual nos conduce a sospechar que si el secretario no es desengañado a tiempo, capaz y que gira instrucciones a sus agentes para que fueran en búsqueda del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y que a como a diera lugar se los trajeran en carácter de presentados. Casi para terminar y como si esto fuera lo menos importante de la noticia, el intachable funcionario precisó que el secuestrador no portaba ninguna arma, ni explosivo, y que lo que presentó a la azafata fue una simulación. Por eso digo que el México contemporáneo es una gran puesta en escena. Y es que en realidad lo que ante la vista de todos se quiso exponer como la hecatombe para potenciar la supuesta efectividad de nuestras fuerzas armadas (de valor), no era sino la consecuencia de una mala, muy mala resaca de un hombre en estado de embriaguez que andaba amanecido, por decirlo así con cierta elegancia. Y que no hay que pasar por alto el dato de que el avión salió de Cancún y quien conozca éste paradisiaco lugar, habrá de coincidir conmigo que es casi imposible evitar una noche de farra en tan apetecible destino turístico. Si se trata de ser tan contundentes, como los fueron nuestros burócratas encargados de la seguridad nacional, podemos aventurarnos a decir, quien quite y sea la verdad real, que José Marc Flores Pereira, de 44 años, de por si ya alienado por su delirio bíblico, se echó sus buenos alipuses una noche antes, sin reparar que su vuelo salía muy temprano y, con esa entonación patria, llegó al aeropuerto casi exigiendo su tequila, casi exigiendo su mezcal. La demora de estos transportes es pan de todos los días y José Marc, con la descompensación a flor de peda, no iba a esperar hasta estar cómodamente sentado en el fuselaje para hidratar su robusto cuerpo, amén de que las líneas aéreas no se caracterizan por dar apetecibles manjares a sus viajantes. Eso motivó que el andino, por si sí o por si no, se abasteciera con dos latas de Jumex, las cuales hasta esa mañana (quién sabe ahora), no aparecían dibujados en los señalamientos aeroportuarios como objetos que no puedan subirse abordo y por lo tanto él lo hizo. Por eso ahora se ve en las imágenes a un José Marc muy orondo, portando estos mortales objetos en la sala de espera. Con ellos más unos alambritos más su fanatismo religioso, más su cuasidemencia a cuestas, abordó a la hora indicada sin ningún contratiempo. Pero ya arriba (y esto de “arriba” puede tener múltiples acepciones) y con una cruda en aumento nadie se está quieto, menos si hay descomunal turbulencia a miles de metros de altura. Es muy probable—y me atrevo a decir que aquí es donde nació toda la confusión que luego la convirtieron en algo parecido a la llegada del anticristo o a la versión II del atentado al World Trade Center—que al ver que José Marc iba y venía, una de las siempre bellas azafatas, celosas guardianes del orden, le comunicó al capitán los desfiguros que andaba haciendo por todo el pasillo el amanecido y polifacético personaje. El capitán—sujeto emisor—se comunicó a torre de control y en un muy castizo lenguaje les dijo: “me ha sido comunicado por mi asistente que un tipo, biblia en mano, trae un avión”. Esto trajo consigo que, dando al traste con los conceptos básicos dentro de la comunicación, se empezara a jugar al ya famoso juego del teléfono descompuesto. En torre de control, el encargado (al que por razones de método llamaremos sujeto receptor) no muy familiarizado con el lenguaje popular o muy dogmático en el intercambio comunicativo, entendió de manera literal eso de que “trae un avión” y ahí tenemos que puso en revolución a la nación entera. En segundos todas las tropas federales habían acordonado el aeropuerto de la ciudad de México, y el planeta entero tenía los ojos puestos para conocer el desenlace, mismos que de primeras a primeras se temía que fuera de mortales dimensiones… Rezos, estrategias, llamadas, rumores cruzados, vertiginosa información, medición de riesgos, resguardos de los pozos petroleros, coordinación de los tres poderes, en alerta toda la comunidad internacional, fatalidad por el famoso día 9.9.9 y los segundos se hacían minutos, y los minutos, horas. En cuanto se tuvo el primer acercamiento con el supuesto pirata aéreo (y esto de “pirata” puede tener múltiples acepciones), de inmediato se le lanzó la pregunta de rigor en este tipo de negociación: —¿Qué quieres? —Un Presidente—atinó a decir un sudoroso José Marc con voz traposa. —¿¿¿Un presidente???—Le reformularon los interlocutores. Obviamente, dicen que ratificó con desesperación el andino. Y ante esa nueva confusión comunicativa, ignorantes del contexto que envolvía al trasnochado José Marc y convencidos estos de que se estaba negociando con un iracundo saudí, o con un enfermo kamikaze, trasmitieron la exigencia y enseguida se empezó a decir que los frenéticos terroristas querían hablar con Felipe Calderón Hinojosa. Unas horas de angustia más. Para cuando la mayoría ya orábamos por la integridad del jefe supremo de las fuerzas armadas mexicanas para que saliera con vida de esto, y nos siguiera llevando por el provechoso camino que ahora nos conduce, las cadenas televisas se enlazan en vivo con quien llegamos a pensar que se trataba del terrorista de marras, pero era Juan Molinar Horcasitas, el Secretario de Comunicaciones y transportes, quien, victorioso, nos regresa la calma al anunciarnos que las fuerzas de seguridad tomaron el avión en una acción inesperada para reducir a los secuestradores y rescatar a la tripulación que permanecía en la aeronave. El México contemporáneo es una gran puesta en escena. Por un lado, se trasmitía en vivo y a todo color el momento en que un experto, con un traje como de apicultor de esos que laboran en los alrededores en la crianza de las abejas o como ese que usó Neil Armstrong en su arribo a la luna, desactivaba con sumo y quirúrgico cuidado un par de maletas que contenían el letal artefacto confeccionado con dos mortíferas latas de Jumex y unas radiactivas lucecitas. Por el otro, se presentaba ante los medios de comunicación a este hombre que más que terrorista parece un líder charro del SNTE que, como ya se está viendo, por el desvanecimiento de las acusaciones o por su inimputabilidad, nada le pasará por las conductas que llevó a cabo, pero para entonces ya habrán echado a andar toda la maquinaría ministerial y judicial con los costos que esto implica. Después de saber lo que pasó, pienso que hubiera bastado inmovilizarlo y trasladarlo al Centro de Sanciones Administrativas y de Integración Social “El Torito” para aplicarle una indolente sanción de hasta por 36 ejemplares horas. Nada más. © Miguel Ángel Avilés
*** El sábado el compromiso se cumple puntualmente. El refrigerador vuelve a cobrar vida. ![]() WALMART: ¿AL CLIENTE LO QUE PIDA? PROFECO-SONORA: UNOS SÍ, OTROS NO. Por Miguel Ángel Avilés Me la creí. Llegamos a pensar que todo producto que vende Nueva Walmart de México S. de RL de C.V., por ser nuevo era infalible y que no se descomponían al poco tiempo de haberlo comprado. Me la creí. Por que, a decir de sus propios portales electrónicos “el gigante mundial de la gran distribución por antonomasia se ha transformado en ejemplo paradigmático del conocimiento del cliente”. Me la creí por que esta empresa se jacta de que “los analistas son unánimes: la piedra angular sobre la que descansa el éxito de Wal-Mart es el conocimiento exhaustivo de sus clientes”. Me la creí y con esa confianza que ahora invita al engaño acudimos a comprar un refrigerador cuyo precio no es como para darlo de propina. Pensamos que lo echaríamos a andar y que nos duraría más de diez años con la lealtad que duró ese que, ya agotada la maquina por vieja, iba a ser sustituido por este que recién habíamos adquirido al contado en esta compañía de origen estadounidense, considerada la más grande minorista del mundo. El empleado cuyo nombre me lo reservo para proteger a los inocentes, pudo ver en mi cara el reflejo de mi conmoción, pero ante mi pregunta obvia de que para cuando quedaría listo, soltó el pilón de su candorosa, casi obligada frialdad: Como defensa, a lo mejor como imploración para que se condoliera de alguien que puede quedarse hasta un mes sin refrigerador, le pinté una rápida monografía sobre el clima de Hermosillo en estas fechas: El clima es caluroso y extremo, llegando en ocasiones a superar los 45°C en verano…traté de que entendiera lo que significaba quedarse sin refrigerador en estas temporadas…traté, mucha otras cosas traté. Todas recibieron una mirada impersonal, un silencio como de estudiante que no se sabe ninguna respuesta en un examen oral. —No, ya no se puede. —Pero si apenas pasan de las 2:00...llevó más de media hora aquí...Me interesa interponer la queja. —Ah pues tráigala por escrito…las quejas por escrito se reciben de 8:00 a 3:00 y verbalmente de 8:00 a 2:00 de la tarde…sentenció con un velo de prepotencia, esa criatura que nace de la ignorancia, de la tosquedad y en el ambiente, lo juro, sentí la presencia de Héctor Suárez representando a todos sus personajes de su memorable programa de “¿Qué Nos Pasa?” De eso estaba convencido cuando entre a su oficina, de eso quedé convencido cuando salí de ella. Me ilusiono, le aclaro que no quiero trato preferente, pero si lo llamo a que sus finas atenciones encomendadas, según me dijo, por el propio Delegado, se traduzcan en soluciones concretas. La puerta de su oficina se abre y voy hacía a él para informarle. Se le ve inquieto, evasivo, la empatía de un día antes ya no parece tanta, tampoco se ve ya la voluntad que aparentaba su labia. Parece que los modales de Zulma ya contagiaron a sus superiores. Yo lo propongo como nuevo delegado cuando el actual se vaya. Pero antes que eso suceda debo de agradecerle a este último todas sus atenciones. Sobre todo la conciliación inmediata: fue insuperable. Antes bien, ya fui a la delegación de la Profeco a desistirme de la queja.
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Ante ello, El Diván exhorta a los lectores a fin de que seamos solidarios con el Secretario para que tanto él como el señor Gobernador, puedan tener así, la responsabilidad que no tuvieron antes.
DE LA INFLUENZA A LA CONFIANZA PASANDO POR LA SOLIDARIDAD Cuando en el mes de abril el tema de la influenza sobresaltaba a todo México y la alerta sanitaria aumentaba a escala cuatro, Eduardo Bours aprovechó uno de sus monólogos que les dictaba cada lunes a los reporteros, para anunciar al respecto que se cancelaban las clases porque—y así textualmente lo dijo— “la Secretaría de Educación acababa de soltar el comunicado (sic), y—aclaraba—que “lo estamos haciendo básicamente por solidaridad con las autoridades nacionales” nos parece que es lo correcto(…) que en solidaridad(…) es lo correcto que hagamos(sic)… no tenemos ningún caso, si fuera por nosotros no se amerita, no tenemos ningún, pero lo que tenemos que hacer es—y vuelve a subrayar—es solidarizarnos con la medida.” Los muertos para entonces habían aumentado, con un buen número de estos en el DF, a 149 y la Organización Mundial de la Salud advertía que estábamos en riesgo de que este mal se convirtiera en una pandemia. El señor menospreció las recomendaciones oficiales de un asunto de salud tan importante y como si todo lo No Sonorense fuera un apartheid y como si Sonora fuera una reserva de nórdicos superhombres que estuvieran blindados o fueran inmunes ante cualquier contingencia de esa magnitud, mandó un irresponsable mensaje a la población de que aquí no pasaba nada y eso motivó seguramente que todo mundo se relajara pensando en verdad que la influenza nos haría lo que el viento a Juárez. Por su parte, su fiel escudero en este rubro, el Secretario de Salud de Sonora Raymundo López Vucovich, dando un pasito pa delante y otro para atrás, primero como que quiso ser profesional y refiriéndose a esta enfermedad reconoció que “estamos viviendo esta crisis en nuestro país y en el mundo” pero enseguida pudo más el sometimiento político hacia su jefe y remarcó por sobre todas las cosas, como si fuera lo definitivo, que en Sonora “no tenemos ningún caso ni sospechoso ni probable…” con ganas casi de decirnos: y pobre de aquel cabrón que manifieste algún síntoma, porque se puede enojar el señor gobernador. Para colmo y contrastando con lo que preventivamente se estaba haciendo en el entorno nacional, donde se suspendieron ferias como las del meritito Aguascalientes, o se evitaron las concentraciones masivas en otros espectáculos como en los estadios de futbol, aquí, concretamente en Hermosillo, no sólo no se ordenó la suspensión de inmediato de la Expo ganadera, el rentable negocio de muchos empresarios de esa rama en contubernio con las compañías cerveceras, si no lo que es peor: por conducto del Presidente de la propia Unión Ganadera Jorge Luís Molina Elías, se llegó a invitar expresamente, por los distintos medios, a que no dejaran de asistir a dicho evento, probablemente por el temor fundado de que, ante el provisorio llamado de que no se asistiera a eventos masivos, la gente no fuera y de esta forma se le escurrieran de las manos los millones de pesos que le significa esta fiesta que año tras año ofrenda la bondadosa oligarquía Sonorense al tan descuidado esparcimiento popular. A casi seis meses de estas desafortunadas declaraciones, la situación ya no parece ser tan ajena como las veía Bours Castelo desde el púlpito de su soberbia. Hoy, quizá por el descuido en las tareas preventivas que tanto se pedían desde el centro del país, tal vez por el sosiego que irradió el gobernador con su declaraciones y que eso trajo consigo que la comunidad bajara la guardia ante un problema de esta naturaleza, o por el cause natural que ha seguido esta enfermedad viral, Sonora refleja una prevalencia inquietante que dista mucho de los cantos de victoria que hace un semestre se oían por los rumbos de palacio de gobierno donde, creyéndose exentos de todo riesgo y considerándose quizá mas sanos que un eremita, avisaban que nomás atenderían las instrucciones por un simple espíritu solidario con las medidas anunciadas desde el centro del país y punto. Y es que de aquel tranquilizante de “no tenemos ningún caso ni sospechoso ni probable” vitoreado por López Vucovich, hoy él mismo informa y reconoce que el estado de Sonora registra 154 casos positivos de influenza AH1N1 y 189 de influenza estacional Dichas cifras fueron anunciadas justamente después de ocurrir en Hermosillo el primer deceso en Sonora por influenza A H1N1 el cual recayó en el joven rocaportense de 29 años Miguel Ángel Hernández Yocupicio, según consta en el acta de defunción folio 47093 expedida por el Registro Civil del Estado de Sonora la cual cita como causa de su muerte “Neumonía por influenza A tipo H1N1”. Esta persona había estado recluido alrededor de dos meses en el Centro de Readaptación Social de Puerto Peñasco, y a los días de salir empezó a manifestar algunas señales del padecimiento, pero luego de ser atendido en un nosocomio local y no responder al tratamiento, fue remitido al Hospital General del Estado en Hermosillo, donde estuvo aislado hasta el día de su fallecimiento. A propósito de aquel espíritu solidario que hace meses invocaba el ya casi ex gobernador Sonorense hacia los afectados por este mal que supuestamente nos era ajeno, los familiares de Hernández Yocupicio, en voz de su hermana Yadira, negaron haber recibido ayuda para la compra del medicamento llamado Tazocin, el cual no estaba en existencia en el Hospital General y fue adquirido por la familia durante alrededor de 10 días, con todo lo que eso significaba “Lo estamos haciendo básicamente por solidaridad con las autoridades nacionales” “no tenemos ningún caso, si fuera por nosotros no se amerita, no tenemos ningún” afirmaba en abril él, de Cajeme con la infinita altivez que lo caracteriza. Sin embargo, cuando la lumbre ya nos llegó a los aparejos, el propio Raymundo López Vucovich, ese mero que hace meses nos vendía la confianza de que “no tenemos ningún caso ni sospechoso ni probable”, ahora contrastantemente anda del tingo al tango disertando con evidente intranquilidad sobre el particular y no desaprovecha ningún micrófono para ahondar sobre esta enfermedad y pedirnos que tomemos las medidas preventivas necesarias. Pero precisamente este lunes al término del taller interinstitucional “Preparación y respuesta contra la influenza” el mismo López Vucovich tuvo que confirmar la segunda muerte por influenza en Sonora la cual recayó en un hombre de 35 años de la capital del Estado. “La influenza llegó para quedarse” dijo categórico el pasado viernes por la noche en entrevista televisiva con “Fano” Campoy. Y aunque no lo crean, luego de un sin fin de recomendaciones, también habló de tener responsabilidad en el abordaje de este tema. Ante ello, El Diván exhorta a los lectores a fin de que seamos solidarios con el Secretario para que tanto él como el señor Gobernador, puedan tener así, la responsabilidad que no tuvieron antes. © Miguel Ángel Avilés
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Jugábamos a los pronósticos. No quedaba de otra: “Aquí andan abajo”, “Los internos están armados”, “Van a subir”, “Tomaron a las internas”, “Ahí vienes pa´ca”, “¿Y Alejandro?”... UNA HORA DE BALAZOS Por Miguel Ángel Avilés Le prometí a Lino que hablaría con el Director sobre su asunto y me retiré de la sala de abogados. Al fondo, comiendo cocos y saludando a los internos, Alejandro, el director del penal y el comandante observaban tranquilos los últimos avances de la construcción que albergaría a la población penitenciaria de alta peligrosidad. Faltaban quince minutos para la una de la tarde y otros diez para la llegada de la muerte que, como entró, salió de ese previsible e inolvidable martes 23 de Agosto en el Centro de Readaptación Social de Hermosillo…. —Allá anda adentro—les dije a los archivistas que preguntaban por Alejandro y, como de costumbre, me reí de ellos y ellos de mí. Luego pretendí salir del centro, pero no pude: al bajar las escaleras grises, amplias, vi a todos los custodios correr hacia el cuarto de armas y avanzar armados, sorprendidos, temerosos, dispuestos, con los ojos multiplicados, rumbo a la Ayudantía. © Miguel Ángel Avilés
*** Era una esquina cómplice, una casa al aire libre donde se inventaban glorias presentes y prósperos vaticinios. JULIA YA NO VA A VOLVER Por Miguel Ángel Avilés Víctor solía morirse de risa cada vez que pasaba por aquella casa. Por eso en el barrio adquirió una fama de loco que nunca se pudo quitar. Todas las mañanas, a la hora en que el mundo se desquicia, donde los carros van y vienen, donde los niños caminan en un solo bostezo rumbo a la escuela, y donde las señoras, menos doña Julia, se quedan en sus casas para hacer lo que el santísimo disponga, Víctor se empuja un café caliente y sale de prisa rumbo al módulo de teléfonos celulares donde trabaja desde hace seis meses. © Miguel Ángel Avilés
El Chino Lam se presentó pues, en la sala ocupada por los dos embaucadores, los cuales seguían trabajando en los telares vacíos.
EL TRAJE NUEVO DEL GOBERNADOR Hace muchos años en Sonora había un Gobernador tan aficionado a los trajes nuevos que, muy fachoso y altivo, él, gastaba todas sus rentas en vestir con la máxima elegancia. No se interesaba por sus soldados ni por el teatro, ni le gustaba salir de paseo por el campo, a menos que fuera para lucir sus trajes nuevos o montar a caballo y hacer sus cabalgatas. Tenía un vestido distinto para cada hora del día, y para cada conferencia de prensa que en realidad era uno monólogo, una veneración y de la misma manera que se dice de un rey: “Está en el Consejo”, de nuestro hombre se decía: “El Gobernador está en el vestuario”. La ciudad del sol en que vivía el Gobernador era muy alegre y bulliciosa; eso sí: con un montón de calor y con baches por aquí y por allá. Todos los días llegaban a ella muchísimos extranjeros, y gente que quería cruzar para el otro lado y una vez, cuando al gobernador ya le quedaban sólo unos meses en su cargo, se presentaron dos truhanes que se hacían pasar por tejedores, asegurando que hacian teguas y sabían tejer las más maravillosas telas. No solamente los colores y los dibujos eran hermosísimos, sino que las prendas con ellas confeccionadas poseían la milagrosa virtud de ser invisibles a toda persona que no fuera apta para su cargo o que fuera irremediablemente estúpida. —¡Ah jodido!, deben ser vestidos magníficos!—pensó el Gobernador—. Si los tuviese, podría averiguar qué elementos de mi gobierno y del PRI SONORA son ineptos para el cargo que ocupan. Podría distinguir entre los inteligentes y los tontos. Nada, que se pongan enseguida a tejer la tela-—. Y mandó abonar a los dos pícaros un buen adelanto en metálico y varias cajas de huevo repletas de…huevo para que pusieran manos a la obra cuanto antes. Ellos montaron un telar y, al igual como lo hacen los diputados, simularon que trabajaban; pero no tenían nada en la máquina. A pesar de ello, se hicieron suministrar las sedas más finas y el oro de mejor calidad, que se embolsaron bonitamente, mientras seguían haciendo como que trabajaban en los telares vacíos hasta muy entrada la noche. Me gustaría saber si avanzan con la tela—, pensó el Gobernador. Pero había una cuestión que lo tenía un tanto cohibido, a saber, que un hombre que fuera estúpido o inepto para su cargo no podría ver lo que estaban tejiendo. No es que temiera por sí mismo; sobre este punto estaba tranquilo; pero, por si acaso, prefería enviar primero a otro, para cerciorarse de cómo andaban las cosas. Todos los habitantes de la ciudad estaban informados de la particular virtud de aquella tela, y todos estaban impacientes por ver hasta qué punto su vecino era estúpido o incapaz. “Enviaré a mi hombre de confianza a que visite a los tejedores” pensó el Gobernador—. Aunque su cara no le ayude, es un hombre honrado y el más indicado para juzgar de las cualidades de la tela, pues tiene talento, y no hay quien desempeñe el cargo como él”. El Chino Lam se presentó pues, en la sala ocupada por los dos embaucadores, los cuales seguían trabajando en los telares vacíos. “¡Dios nos ampare!”—Exclamó el dirigente de YO CON SONORA para sus adentros, abriendo sus rasgados ojos como naranjas agrias —. “¡Pero si no veo nada!”. Sin embargo, no soltó palabra. Los dos fulleros le rogaron que se acercase y le preguntaron si no encontraba magníficos el color rojo y el dibujo con el venado y el escudo de Sonora. Le señalaban el telar vacío, y el pobre Chino seguía con los ojos desencajados, pero sin ver nada, puesto que nada había. “¡Dios santo!”—pensó—. ¿Seré tonto acaso? Jamás lo hubiera creído, y nadie tiene que saberlo. ¿Es posible que sea tan inútil para el cargo como “El Pano”, “El Basaldúa, “El Ulises Cristópulos” “El Maloro”, “El Bebo”, “El Pato” y “la Flor? No, desde luego no puedo decir que no he visto la tela. —¿Qué? ¿No dice Vuecencia nada del tejido? —preguntó uno de los tejedores. —¡Oh, precioso, maravilloso!—respondió el chino mirando a través de los lentes Ray Ban que se había puesto para no ser reconocido—. ¡Qué dibujo y qué colores! Desde luego, diré al Gobernador que me ha gustado extraordinariamente. —Nos da una buena alegría—respondieron los dos tejedores, dándole los nombres de los colores y describiéndole el raro dibujo. El ex secretario tuvo buen cuidado de quedarse las explicaciones en la memoria para poder repetirlas al Gobernador; y así lo hizo. Los estafadores, dando machetazo a caballo de espadas, pidieron entonces más dinero, seda y oro, ya que lo necesitaban para seguir tejiendo. Todo fue a parar a sus bolsillos, pues ni una hebra se empleó en el telar, y ellos continuaron, como antes, trabajando en las máquinas vacías, allá en un rincón de unas escombrosas oficinas de la Secretaría de Hacienda que alguna vez fue usada para guardar importantes documentos que un buen día terminaron por quemarse a causa de una chispa de un cooler—dijeron los voceros del gobernador—o de una explosión—consignaba el habla popular—que a su vez incendió de inmediato el techo de una guardería subrogada por el IMSS a unos acaudalados entre los que se encontraba una pariente de Margarita Zavala, la esposa del Primer Mandatario de la Nación y que servía para embodegar a cientos de niños de los cuales 47 fallecieron y muchos mas quedaron heridos en ese inolvidable incendio que la ciudad del sol y todo el mundo no olvidará por siempre. Fue así como poco después el Gobernador envió a otro funcionario de su confianza—Roberto Rubial Astiazarán, el Presidente del PRI Estatal—a inspeccionar el estado de la tela e informarse de si quedaría pronto lista. Al segundo le ocurrió lo que al primero; miró y miró, pero como en el telar no había nada, nada pudo ver. —¿Verdad que es una tela bonita?—preguntaron los dos tramposos, señalando y explicando el precioso dibujo que no existía. “Yo no soy tonto—pensó el Chico Maravilla—, y el empleo que tengo no lo suelto. Sería muy fastidioso. Es preciso que nadie se dé cuenta”. Y se deshizo en alabanzas de la tela que no veía, y ponderó su entusiasmo por aquellos hermosos colores y aquel soberbio dibujo. —¡Es digno de admiración!—dijo al Gobernador. Todos los moradores de la capital de Sonora hablaban de la magnífica tela, tanto, que el Gobernador quiso verla con sus propios ojos antes de que la sacasen del telar. Seguido de una multitud de personajes escogidos, entre los cuales figuraban los dos probos funcionarios de marras además del Vaquero y el resto de la fórmula priista, se encaminó hasta aquella bodega abandonada donde paraban los pícaros, los cuales continuaban tejiendo con todas sus fuerzas, aunque sin hebras ni hilados. —¿Verdad que es admirable?—preguntaron los dos honrados dignatarios—. Fíjese Vuestra Majestad en estos colores y estos dibujos—y señalaban el telar vacío, creyendo que los demás veían la tela. “¡Cómo!—pensó el Gobernador—. ¡Yo no veo nada! ¡Esto es terrible! ¿Seré tan tonto? ¿Acaso no sirvo para Gobernador y menos para candidato a la Presidencia de la República? Sería espantoso, con que cara podría yo ver a Elba Esther Gordillo”. —¡Oh, sí, es muy bonita!—dijo—. Me gusta, la apruebo—. Y con un gesto de agrado miraba el telar vacío; no quería confesar que no veía nada. Todos los componentes de su séquito miraban y remiraban, pero ninguno sacaba nada en limpio; no obstante, todo era exclamar, como el Gobernador: —¡Oh, qué bonito! —, y le aconsejaron que estrenase los vestidos confeccionados con aquella tela en la procesión que debía celebrarse próximamente. —¡Es preciosa, elegantísima, estupenda!—corría de boca en boca, y todo el mundo parecía extasiado con ella. El Gobernador concedió una condecoración a cada uno de los dos bribones para que se las prendieran en el ojal, y los nombró tejedores imperiales y les entregó la medalla “orgullosamente Sonorense” y les regaló de pasó un Paquete Sonora con carne clasificada, machaca, Bacanora, coyotas, Jamoncillos y chiltepines. Durante toda la noche que precedió al día de la fiesta, los dos embaucadores estuvieron levantados al calor del bacanora, sin prender el cooler y con dieciséis lámparas encendidas, para que la gente viese que trabajaban activamente en la confección de los nuevos vestidos del Soberano. Simularon quitar la tela del telar, cortarla con grandes tijeras y coserla con agujas sin hebra; finalmente, dijeron: —¡Por fin, el vestido está listo! Llegó el Gobernador en compañía de sus caballeros principales y un manchón de reporteros, y los dos truhanes, levantando los brazos como si sostuviesen algo, dijeron: —Esto son los pantalones. Ahí está la casaca.—Aquí tienen el manto... Las prendas son ligeras como si fuesen de telaraña y chiquita como si fueran para un niño de esos que fallecieron el inolvidable 5 de Junio; uno creería no llevar nada sobre el cuerpo, más precisamente esto es lo bueno de la tela. —¡Sí!—consintieron todos los cortesanos, a pesar de que no veían nada, pues nada había. —¿Quiere dignarse Vuestra Majestad a quitarse el traje que lleva—dijeron los dos bribones—para que podamos vestirle el nuevo delante del espejo? Quitose el Gobernador sus prendas, y los dos simularon ponerle las diversas piezas del vestido nuevo, que pretendían haber terminado poco antes. Y agarrando al Gobernador por la cintura, hicieron como si le atasen algo, la cola seguramente; y el Monarca todo era dar vueltas ante el espejo. —¡Dios, y qué bien le sienta, le va estupendamente!—exclamaban todos—. ¡Vaya dibujo y vaya colores! ¡Es un traje precioso! —El palio bajo el cual irá Vuestra Majestad durante la procesión, aguarda ya en la calle Rosales—anunció El Rorro, legendario maestro de Ceremonias. —Muy bien, estoy a punto —dijo el Gobernador—. ¿Verdad que me sienta bien? —y volviose una vez más de cara al espejo, para que todos creyeran que veía el vestido. Los chicos de la sub 17, es decir esos críos que componen la fórmula priista tales como “El Pano”, “El Basaldúa”, “El Ulises Cristópulos”, “El Maloro”, “El Bebo”, “El Pato” y “La Flor”, eran los encargados de sostener la cola y bajaron las manos al suelo como para levantarla, y avanzaron con ademán de sostener algo en el aire; por nada del mundo hubieran confesado que no veían nada. Y de este modo echó a andar el Gobernador bajo el magnífico palio, mientras el gentío, desde la calle Rosales y las ventanas, decía: —¡Qué preciosos son los vestidos nuevos del Gobernador! ¡Qué magnífica cola! ¡Qué hermoso es todo!, expresaban extasiados los arzobispos Carlos Quintero Arce y José Ulises Macias, quienes ahí mismo planearon publicar al día siguiente un desplegado en la prensa para felicitar al gober por tan hermosísimos atuendos. Nadie permitía que los demás se diesen cuenta de que nada veía, para no ser tenido por incapaz en su cargo o por estúpido. Ningún traje del Monarca había tenido tanto éxito como aquél. —¡Pero si no lleva nada! —exclamó de pronto un niño de la colonia Y GRIEGA, de esos a los que la actual candidata del PRI, Flor Ayala Robles Linares,les llamaba “mugrosos” cuando dirigió al DIF estatal y que se caracterizaba por su altivez y prepotencia hacia la gente humilde que acudía a su oficina pero nomás recibía de ella su desaire. —¡Dios bendito, escuchen la voz de la inocencia!—dijo su padre, un ex trabajador de COMERCIAL VH; y todo el mundo se fue repitiendo al oído lo que acababa de decir el pequeño. —¡No lleva nada; es un chiquillo el que dice que no lleva nada! —¡Pero si no lleva nada!—gritó, al fin, el pueblo entero. ¡¡¡¡el Gobernador va desnudo!!!!. Aquello inquietó al Gobernador, pues barruntaba que el pueblo tenía razón; mas pensó: “Hay que aguantar hasta el fin, que ya me quedan unos meses y si gana el vaquero me quedarán de perdida otros veinte años mas”. Y siguió más altivo que antes; y la ayuda de cámaras empresariales, la oligarquía, la iglesia y una parte de la prensa, continuaron sosteniendo la inexistente cola hasta que terminó el sexenio. Después de eso, este hombre aparentemente probo, significó la nada. FIN © Miguel Ángel Avilés
“México llora por la ambición de unos cuantos” ![]() GUARDERÍA ABC: LA PRIMERA MARCHA… Por Miguel Ángel Avilés Justo en el corazón de la ciudad se encendió la primera vela. Enseguida se encendieron más y en el ambiente quedó un olor a cera fúnebre. La marcha había salido una hora antes desde la guardería ABC, el lugar de la tragedia y para las 7:00 de la tarde el contingente atravesaba el vado del río para encontrarse con el cerro de la campana y, a sus pies, las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia: la misma. Pimpon es un muñeco muy guapo y de cartón se lava las manitas ♫ con agua y con jabón ♫ se desenreda el pelo ♫ con peine de marfil y aunque se de estirones no llora ni hace así
En la tienda hay, en la tienda hay un periquito azul entre 2 pajaritos ♫ es muy popular ♫ y platicador ♫ y tambien muy bonito buenos días (y aplaudían) ♫ ♫ ♫ buenos días (y aplaudían) así nos saludaremos buenas noches (y otras aplaudían) buenas noches (y la señoras aplaudían) así nos despediremos.
En la tienda hay, en la tienda hay un periquito azul entre 2 pajaritos es muy popular ♫ y platicador y tambien muy bonito ♫ buenos días buenos días ♫ así nos saludaremos buenas noches buenas noches así nos despediremos.
La gente se va haciendo menos. El cansancio y la molestia parece que hacen mella.
*** Apuntó hacia la mesa: llegó la hora, imaginé una sopa, frijoles, salsa, cualquier guisado, un café de grano, “cuando tu llegaste a mí yo ya te estaba esperando"...
LA MEJOR AMIGA Por Miguel Ángel Avilés C. Desde el primer día que llegué a su casa, doña Tomy me declaró la guerra. Dijo que acomodara mis petacas en un rincón de la cocina y luego, con melosa voz, me pidió que levantara los trastes de la mesa y los lavara todos.
© Miguel Ángel Avilés |